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martes, 23 de abril de 2024

EN BARRANCABERMEJA, EL DESCUENTO DEL 22% A LOS ESTÍMULOS CULTURALES, PODRÍA SER ILEGAL, SEÑALAN LOS ARTISTAS



Fiestas del Sol en Barrancabermeja: Descuentos injustificados, nula curaduría y el reflejo de una ciudad silenciada


Con un supuesto descuento del 22%, la Corporación Centro Cultural del Oriente —entidad contratada para tercerizar las actividades de las “Fiestas del Sol”— gravó los estímulos entregados a los 35 miembros de la Asociación de Fotógrafos de Barrancabermeja (AFB). Esto ocurrió al finalizar una exposición organizada por la Alcaldía Distrital, en la que solo podían participar los asociados de la AFB.

Esta muestra visual se llevó a cabo durante apenas ocho horas en las instalaciones del céntrico Parque Infantil del puerto petrolero, como parte de las actividades programadas con motivo de los 102 años de creación del ente territorial, que se celebran este 26 de abril. No obstante, de acuerdo con la normatividad legal vigente, “cuando se otorgan estímulos por actividades artísticas y culturales a entidades sin ánimo de lucro, es necesario verificar si pertenecen al régimen tributario especial. De ser así, y si el pago o abono se relaciona con las actividades meritorias del objeto social, no se practicará retención en la fuente a título de renta”.

Por otro lado, si se tratara del gravamen por retención en la fuente para “servicios en general de personas naturales no declarantes de renta” (según la tabla vigente del 2024, el DUR 1625 de 2016 y el Estatuto Tributario), cuya base es de $188.260, la tarifa debería ser del 6%.

A pesar de lo anterior, según los participantes, los gravámenes aplicados a los socios de la AFB fueron del 22%, bajo el argumento de un supuesto "Convenio" que no fue presentado por la coordinadora del evento para demostrar la legalidad de la deducción. El descuento se aplicó de inmediato y sin mediar palabra, afectando un reconocimiento económico que, dicho sea de paso, no alcanzaba ni siquiera el salario mínimo legal vigente.

Inmediatamente surge la pregunta: ¿por qué las entidades que gestionan actividades culturales no denuncian ni dicen nada al respecto? La lacónica respuesta me la dio uno de los participantes: "Si no recibimos lo que nos dan, se roban los recursos o los destinan a otras actividades; eso lo vienen haciendo desde hace tiempo. Siempre prometen una cosa y al final entregan lo que ellos deciden, y en algunos casos el recorte es alrededor de la mitad del valor del estímulo pactado". Este tajante argumento expresa la imposibilidad y el miedo de los actores del escenario cultural de Barrancabermeja.

El hecho revela el triunfo de la mentalidad narcoparamilitar sobre una población que apenas sobrevive en una de las ciudades más violentas del país y con la más alta tasa de asesinatos por sicariato de los últimos 20 años. El alcalde Jonathan Stivel Vásquez Gómez llegó al poder con 71.183 votos y el respaldo de una coalición de la derecha colombiana, de la que presuntamente hace parte hasta el Clan Gnecco de Valledupar, quienes, según se murmura en los mentideros políticos, invirtieron en su campaña, tal como ocurrió con el anterior burgomaestre, Alfonso Eljach Manrique.

Hoy, a pesar del declive social representado en altos índices de pobreza, creciente inseguridad, generalizado desempleo, ruptura del tejido social y el alto endeudamiento fiscal en que dejó a la ciudad la anterior administración (avalada por el MAIS), la actual administración Distrital montó una fiesta que le costó a los barranqueños más de $5.000 millones para promover el turismo. Sin embargo, olvidaron que Barrancabermeja es parte de la actualidad del país solo por los más de 40 homicidios ocurridos en lo corrido de 2024, y que ellos mismos mantienen cerrado el puerto y el acceso al río, decretando metafóricamente la censura hasta el sol.



¿Qué vimos?


Cuando una institución pública promueve y patrocina eventos culturales, le da legitimidad a las expresiones que pone en escena, promoviendo en sus comunidades formas de ver, entender y relacionarse con el mundo. Al patrocinar eventos como el reguetón o el vallenato, lo que se difunde no es solo su limitada estética musical, sino también su precaria ética. Si analizamos lo axiológico del vallenato actual, encontraremos narraciones unidireccionales, con una visión patriarcal, clientelar y la suntuosa puesta en escena de la obscenidad atrabiliaria, muy cercana a la ideología narco paramilitar desde finales de los años 80.

Al aproximarnos a la "Gran Exposición de Arte Visual" —que tenía entendido era un concurso—, debemos partir definiendo qué es arte. Kant lo señaló como la manifestación sensible de una idea. A su vez, deberíamos preguntarnos por la teleología del acto fotográfico y su propósito, así como por su punctum, como indicaría Roland Barthes. También por su resolución técnica, recordando que la fotografía es un punto de vista del mundo mediado por un artificio tecnológico, como enfatiza Román Gubern.

Frente a esto, es un hecho desafortunado que la inversión de recursos públicos produjera un bajo impacto social, porque solo a la Corporación Centro Cultural del Oriente se le ocurre montar una exposición por apenas ocho horas. Es un abyecto e irrespetuoso gesto que maltrata a los creadores barranqueños y priva a la ciudadanía de conocer su trabajo, revelando cierta codicia frente al manejo de un jugoso y criticado contrato que, al parecer, solo favorece a quienes no viven ni invierten en la ciudad.

Para acabar de rematar, la muestra contó con un pésimo acompañamiento: un locutor repentista, preparado para animar fiestas de barrio o eventos en puertas de almacenes comerciales, junto a una amplia tarima que albergó a un obtuso administrador musical que solo concebía el reguetón. Solo a la Corporación y a la Secretaría de Cultura se les ocurre un evento expositivo como una desordenada fanfarria, arrítmica con la muestra, pero que justifica el presupuesto al hora de presentar la tercerización.

Hay que aclarar que la fotografía no es el acto de obturar la cámara o "sacar fotos"; es producir imágenes, lo cual va más allá del "instante decisivo" de Henri Cartier-Bresson. Un atardecer para un artista barranqueño debería ser objeto de profunda investigación, no solo la representación de la alucinante implosión de luz. Sin embargo, el concepto se redujo ostensiblemente, produciendo imágenes pétreas y efectistas que negaban indagar por sus significados.

Como señaló el gran fotógrafo Ara Güler: "Una fotografía del atardecer no es una captura de una hermosa puesta de sol... Cuando miro una fotografía, ¿debería poder ver lo que me dice? ¿Tiene una historia? Eso es todo". El valor de una propuesta visual radica en no conformarse con lo inevitable. ¿Qué importa otra fotografía a contraluz de las que muchos guardan en su celular al pasar por el puerto a las cinco de la tarde? ¿Dónde está su valor? Tener una cámara réflex o Mirrorless full frame no nos garantiza ser artistas visuales.

Me pregunto por las historias que nos quedaron debiendo esas imágenes. Un fotógrafo que se ve corto a la hora de describir sus imágenes demuestra qué fue lo que hizo: nada, porque carece de la pasión necesaria al abordar la realidad. Un fotógrafo debe tener, además de la mirada fotográfica, manejo de la cámara, profundo estudio de la luz y conocimiento de la composición. Sin embargo, muchas imágenes expuestas tenían deficiencias técnicas (como el manejo del flash), carecían de claridad compositiva (geometrías, tensiones, equilibrios) y apelaban a la luz plana frente a la búsqueda de texturas, sugiriendo una precaria estética. En las fotos de arquitectura se mostraban edificios o parques sin indagar por sus fricciones, contextos o la poética de sus volúmenes.

Es importante reconocer que nuestra ciudad cuenta con expertos en fotografía social y comercial que dominan su oficio. Sus archivos podrían abastecer un profundo estudio de antropología visual de Barrancabermeja, un valor que se está desaprovechando. En esta ciudad, donde la gente le huye a la cámara por la cenagosa aprensión y desconfianza prejuiciosa, hacer fotografía se ha vuelto un acto de clandestinidad. Los violentos suponen que las imágenes podrían ponerlos en evidencia; por eso mantienen el asedio y la censura. Por ejemplo: en la imagen un mototaxista intenta agredirlos durante un registro de street photography, tristemente, la ciudad desechó la otredad y adoptó el relato de la cultura “traqueta”.


No obstante, los hacedores de imágenes de la AFB tienen reconocimiento social y empatía con la gente; los hemos visto durante 40 años en bautizos, celebraciones y semanas culturales. Esta sería una ventaja para pensar en un trabajo de fotografía documental sobre la ciudad. En momentos donde Barrancabermeja sufre la continuidad de su historia bajo el oprobio de la compra de votos, generar un proceso de formación y laboratorios de creación con ellos podría producir un potente trabajo para que la ciudad se observe a sí misma.

La fotografía documental posibilitaría producir encuentros para mirarnos, una verdadera fiesta de la multiculturalidad para la memoria y la paz. Permitiría narrar historias desapercibidas: el dolor que persiste (lejos del sensacionalismo de la prensa nacional), las resistencias, las derrotas, los miedos y el humor.

Para finalizar, señor alcalde Jonathan Stivel Vásquez Gómez y secretario de Cultura, Alexis Guerrero Sánchez: si se trata de promover las expresiones culturales y legitimarlas desde la institucionalidad, deben conocer las implicaciones y los lenguajes de cada una. En las artes visuales no se trata de mostrar por mostrar, sino de saber qué se va a proteger y salvaguardar desde el ente territorial, con absoluto respeto. No monten exposiciones que no duran ni 24 horas, que no generan procesos y que faltan al respeto a la cultura y a los barranqueños. Es muy loable apoyar a los 35 históricos fotógrafos de la AFB, pero en el futuro háganlo a través de subsidios dignos y procesos formativos, y no creando pobres espectáculos que solo beneficien a los intermediarios.



Fotografías:
@ArtistasZona, abril de 2024.


martes, 16 de abril de 2024

XXIV CONCURSO EXPOSICIÓN DE ARTE MANOLO VALDÉS 2024


El 14 de julio del presente año cierra la convocatoria del XXIV Concurso Exposición de Arte Manolo Valdés en la que pueden participar, con una sola obra en la modalidad de pintura o escultura, artistas de cualquier nacionalidad o lugar de residencia; este certamen cuenta con apoyo del Ayuntamiento de Altura, ubicado en la Provincia de Castellón, Comunidad Valenciana de España. 

Las propuestas en la categoría de pintura deben tener un mínimo de 100x81 centímetros y un máximo de 200 cms. en cualquiera de sus dimensiones, montadas en bastidor o soporte sólido, sin cristal u otros elementos frágiles y su peso no debe sobrepasar los 40 Kg, tanto las obras bidimensionales como las esculturas. 

Premios 

Premio Internacional Manolo Valdés de Escultura: 2.000 Euros y diploma acreditativo. 
Premio Internacional Manolo Valdés de Pintura: 2.000 Euros y diploma acreditativo. 
Premio Artista Joven Manolo Valdés Comunidad Valenciana: 500 Euros y diploma acreditativo (para artistas jóvenes nacidos o residentes en la C.V. con edades comprendidas entre 16 y 25 años). 
Premio comarcal Manolo Valdés de Artes Plásticas: 1.000 Euros y diploma (para artistas nacidos o residentes en el Alto Palancia o el Alto Mijares). 

El fallo del jurado se conocerá 20 días después de la fecha de cierre de la presente convocatoria y las obras premiadas pasarán a ser parte del Fondo de Arte dirigido a la creación del Museo Municipal Manolo Valdés del Ayuntamiento de Altura; así mismo, serán parte de la exposición que estará abierta al público del 13 al 29 de septiembre de 2023 del presente año y estarán dentro del catálogo del evento. Si está interesado realice su inscripción vía on line (Aquí). 

Consulte las bases (Aquí) 

Mayores informes: Ayuntamiento de Altura. Dirección: C/ San Vicente no 2 ALTURA 12410 Castellón, España. Tel.: 964 14 63 84. Correo electrónico: cultura@altura.es. Web: altura.es

viernes, 12 de abril de 2024

EN SEVILLA, CONCURSO INTERNACIONAL DE ESCULTURA URBANA CERÁMICA, “ARIANE”


El próximo 6 de mayo del presente año es la fecha límite para presentación de propuestas al Concurso Internacional de Escultura Urbana Cerámica, “Ariane”, en la que pueden participar creadores de cualquier nacionalidad o lugar de residencia. 

Este certamen tiene un premio de 16.000 € (Dieciséis Mil Euros), cuenta con el patrocinio de AEDAS Homes y el apoyo del Ayuntamiento de Sevilla, España; además, del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), El Centro de Cerámica de Triana, el Estudio de Arquitectura Hombre de Piedra y la Universidad de Sevilla. 

El concurso se pretende combinar elementos contemporáneos como la temática aeroespacial con la tradición cerámica andaluza. Se trata de fomentar el uso de técnicas cerámicas de revestimiento de monumentos escultóricos para conmemorar un evento tan importante como ser capital del espacio europeo. Se busca dejar una huella en el territorio urbano que mezcle arte contemporáneo de la escultura, revestimiento cerámico tradicional y un tema tan novedoso como el espacio. 

Por tal razón, se invita a los/las participantes a presentar obras originales, innovadoras que reflejen un lenguaje artístico personal y que capten la esencia del concurso mezclando tradición e innovación. Se pretende que el resultado sea un monumento escultural revestido de materiales cerámicos y cuya temática nos remita al espacio. La pieza se instalará en la esquina de las calles Francisco Montesinos y Descubrimiento, donde quedará instalado en los próximos años el nuevo centro de la Comisión Europea que albergará la sede permanente del Centro Común de Investigación. 

Las propuestas podrán no tendrá delimitada el tipo de representación artística; por lo que se admiten todo tipo de estilos (realismo, abstracción, figuración, etc.) y se diseñará teniendo en cuenta su ubicación en una zona urbana (esquina de las calles Francisco Montesinos y Descubrimiento). En este sentido, cada pieza debe tener una dimensión mínima de un metro y medio (1,5 metros y medio) y máxima de dos metros y medio (2, 5 metros) en cualquiera de sus tres dimensiones. 

El/la artista presentará un proyecto de diseño y el premio se otorgará a la mejor propuesta, que debe estar finalizada y entregada el día 10 de septiembre de 2024. Los interesados en participar deben presentar una memoria descriptiva (documento en .pdf de máximo 6MB) en el que se describa formalmente la obra y sus materiales, así como su significado y su vinculación conceptual con la temática requerida. También, se requiere la memoria técnica (Un Archivo .pdf de máximo 3 MB) que incluya todos los requerimientos y necesidades técnicas y de medios para la ejecución de la obra y su posterior instalación en la vía pública; el envió de las propuestas escultóricas debe ser on line(Aquí)

Consulte las bases completas (Aquí). 

Mayores informes: AEDAS Homes (No. De Identificación Fiscal o NIT CIF A-87586483): Dirección: Paseo de la Castellana, 130. Planta 5. 28046 Madrid. Tel.: +34 900 26 40 96. Correo electrónico: DPO@aedashomes.com. Web: aedashomes.

martes, 9 de abril de 2024

HANNAH VILLIGER SOBRE EL AQUÍ Y EL AHORA


Con una mirada que se detiene a observar las tensiones de su cuerpo reflejado, sin intervenirlo ni agredirlo, pero tampoco sin poetizarlo, simplemente en una actitud contemplativa de quien intenta indagarse así misma por el aquí y el ahora, la artista helvética Hannah Villiger nos cuestiona sobre qué tan consientes somos sobre nosotros mismos. 

Estas y otras imágenes, así como documentos, son parte de la retrospectiva que le rinde homenaje a una práctica artística que oscila entre la escultura y la fotografía, desde principios de los años setenta hasta mediados de los noventa del siglo pasado; evento que abrió el Centro Pompidou - Museo Nacional de Arte Moderno, con la colaboración de la Fundación Estate Hannah Villiger y bajo la curaduría de Julie Jones, estará abierta en París hasta el próximo 22 de julio del presente año. 

La artista, Licenciada en Escultura por la Escuela de Artes Aplicadas de Lucerna (Suiza) en 1974, rápidamente irrumpió en la escena internacional con sus trabajos inspirados en la tendencia del arte povera y el conceptual, donde presentó objetos sencillos e incorporó diferentes materiales orgánicos.



Por otro lado, con una cámara de réflex de 35 mm produjo distintas series de fotografías en blanco y negro, cuyo protagonistas son elementos naturales en movimiento, como plumas, pájaros y agua, entre otros; mientras que su serie del cuerpo fragmentado, trabajo que denominó “Skulptural”, lo realizó con una cámara Polaroid; instantáneas que son presentadas en gran formato. 

Cabe señalar que la obra de Hannah Villiger revela ciertas influencias de las artistas contemporáneas como Valie Export, Cindy Sherman, Martha Wilson o incluso ORLAN; sin embargo, ella deja a un lado las reivindicaciones feministas o identitarias, muy populares en esos momentos y que están muy presentes a todas las artistas. 

Por esos días, llamaba la atención la grandilocuencia de las publicitadas y destacadas creaciones de las artistas del momento, quienes se batían entre la abyección y la puesta en escena de la muerte del cuerpo como objeto; fue una prolija época donde las creadoras también apelaron a lo extremo como lo hicieron las neovanguardias de la segunda mitad del siglo XX; a la publicidad, las intervenciones sobre su propio cuerpo al estilo de la francesa Mireille Suzanne Francette Porte, más conocida como Orlan, o la argentina Nicola Constantino, con el propósito de presentar las complejidades conceptuales de una posmodernidad que hacía tránsito y era devorada por las tesis que imponía la democracia liberal burguesa a través de sus medios corporativos de información y la reafirmación de valores de la tan anhelada libertad pregonadas por el neoliberalismo, mientras se acomodaba plácidamente en el relativismo moral en su defensa, pero que se constituyó mérito indiscutible del fracaso de la “civilización” de un supuesto mundo basado en reglas promovidas por los países desarrollados del G7 y la ONU

Hecho que quedó abiertamente demostrado frente a sus pretensiones neocoloniales, el suprematismo de la excepcionalidad anglosajona y el eurocentrismo; además, de la innegable participación de estos Estados en el genocidio del pueblo palestino en Gaza.

Sin embargo, Villiger desde la simplicidad desarrolló una obra que reflexionaba sobre lo básico; ese es su incontrovertible valor, él de una artista que se atrevió a exponerse en una época en que se teatralizaba el arte, en medio de un mundo cada vez más circense.

A partir de 1986, Villiger desarrollo su actividad artística en Paris, desde donde participó en numerosas exposiciones internacionales en los años 1990, en el que se destaca la Bienal de São Paulo de 1994; así mismo, sobre su trayectoria su 2001, Kunsthalle Basel montó una retrospectiva. Por otro lado, a principios de 1980, Villiger utilizó la fotografía para producir imágenes a partir de sus esculturas y así recontextualizó a Raising of Dust (1920), de Man Ray y Marcel Duchamp. 

Finalmente, en sus fotografías sobre el cuerpo fragmentado, ella sostiene un espejo mientras realiza sus autorretratos y lo envuelve con un tejido, con esta acción reemplaza la piel y la duplica, y al revestirla adquieren cierta dimensión escultórica.


Fotografía: 

1. Hannah Villiger, Skulptural [Sculptural], 1988/89 
Epreuve C-print (à partir d’un Polaroid), monté sur aluminium, 
125 x 123 cm. 
©Foundation The Estate Of Hannah Villiger. 

2. Hannah Villiger, Skuptural [Sculptural], 1998-1989 
Épreuve chromogène (à partir d’un Polaroid) montée sur aluminium, 
125 x 123 cm Centre Pompidou
Musée National d’art Moderne Achat, 2012 
©Foundation The Estate of Hannah Villiger © Centre Pompidou,Mnam-Cci/Georges Méguerditchian/Dist. Rmn-Gp

3. Hannah Villiger, Skulptural, [Sculptural] 1988-1989
Épreuve chromogène (à partir d’un Polaroid) montée sur aluminium 
125 x 123 cm 
Centre Pompidou, Musée national d’art moderne Achat, 2012 
©Foundation The Estate of Hannah Villiger ©Centre Pompidou,Mnam-Cci/Georges Méguerditchian/Dist. Rmn-Gp

4. Hannah Villiger, Skulptural [Sculptural], 1995/96 
Epreuve C-print (à partir d’un Polaroid), montée sur aluminium, 
125 x 121 cm 
©Foundation The Estate of Hannah Villiger

5. Hannah Villiger, Skulptural [Sculptural], 1995/96 
Epreuve C-print (à partir d’un Polaroid), montée sur aluminium, 
125 x 121 cm 
©Foundation The Estate of Hannah Villiger

viernes, 5 de abril de 2024

EN BARRANCABERMEJA, PUNTO DE VISTA O SOBRE LAS IMÁGENES QUE SE NIEGAN A OBSERVAR LA REALIDAD



Por. Víctor Hugo

La primera Sala de Lectura que tuvo Barrancabermeja fue la "Ana Joaquina Bermúdez de Castellanos", nombre que nació de los Liberales que le hacían fila a quien enseñó cómo mantener la clientela y el poder, Horacio Serpa Uribe; era un homenaje para perpetuar la ideología de derecha de la primera mujer presidenta del Concejo Municipal; este sobrio espacio reemplazó a la olorosa biblioteca de la Escuela Santander. 

Quienes tuvimos la oportunidad de entrar a ella recordaremos con aprecio a la amable señora que atendía y nos alcanzaba viejos y pesados volúmenes de pasta dura; ella tenía que hacer un esfuerzo para bajar de las brillantes estanterías de madera esa pila de hojas animosas que nos hacían cola sin vacilar y nos acercaban a las primeras navegaciones por historias como las de "Dimensión Desconocida", muy diferentes a las que vivíamos diariamente, en una ciudad donde aún se podía caminar y la gente se conocía. 

A pesar de ello, hay que señalar que nuestro mundo no era tan pequeño, porque en la segunda oleada migratoria arribó el Caribe y sus historias de la mano de los obreros petroleros, así como los que bajaron de las montañas de Santander y algunos de los que decidieron no dejarse seducir por un empleo en la "Empresa", como le llamaban a Ecopetrol; pero también estaban los gringos, los chinos, los sirio-libaneses e italianos, y todos ellos nos habían asomado a la ventana desde donde exploramos el mundo sin salir de casa, con sus historias, extraños idiomas y su gastronomía, como el restaurante italiano, La Isla de Capri, lleno de acuarios, donde el mismo José Giuseppe Massa atendía. 

Esta sala era un pequeño, pero cómodo salón, para aquellos que buscaban dónde leer y abstraerse de la intemperancia de lo cotidiano; habitaba una escasa bibliografía, pero no por ello insignificante porque encontrábamos no solo los clásicos de Italo Calvino sino otras visiones como las de Arthur Coleman Danto, quien repetía la pregunta de todos, en una actitud cáusticamente crítica que hacía reverberar nuestra imaginación: ¿Qué es la filosofía? y Después del fin del Arte

Ahí, también leíamos los primeros libros sobre el arte del Renacimiento italiano y observábamos detenidamente las imágenes de las obras de los maestros europeos, así como las coloridas fotografías de lo que se suponía era la promesa de una civilización que nunca se cumplió. De ello no quedó absolutamente nada. 

Un buen día, la peligrosa clase política del puerto petrolero decidió cerrarla y parte de los libros, al parecer, se perdieron en el 2014. Este espacio estuvo clausurado por mucho tiempo, olvidado por la inquisición reunida en el Concejo Municipal y los pasillos de la alcaldía, que decidió maldecir la sala y perseguir a la imaginación, tal como en la actualidad lo hacen, porque muy posiblemente era ese lugar donde la creatividad conspiraba contra el poder. 

Después de hacer un punto del fracasado programa Vive Digital, aquel donde presuntamente Karen Abudinen se robaron 70 mil millones de pesos del internet rural a los niños colombianos con la complicidad de Iván Duque, Cambio Radical y el Clan Char; este hecho, nunca lo investigó la Procuradora Margarita Cabello, al igual que no lo hizo con los 12 billones perdidos por las EPS. 

Hoy en día, se supone que es un Centro de Desarrollo Juvenil, quizás también satanizado, porque solo hay unas cuantas sillas y una escasa mesa, ya que nada es más peligroso que la juventud, como lo demostró durante el estallido social; pero en la pared encontré un ejemplo más de lo que no es un mural, afortunadamente tapado por una pieza publicitaria del CMJ.

Por eso, decidimos aprovechar para realizar una crítica a la estrategia de normalización institucional del arte que se propone desde los espacios del poder a partir de la no mirada (1) que no dice nada, como la de Álvaro Uribe Vélez que siempre lo niega todo, y tu mirada me acaricia los dedos (2) con esos ojos pétreos que se niegan a ver la sospechosa realidad. Esa es nuestra respuesta, con la decidida participación colaborativa de la comunidad afrodescendiente de la ciudad. 

Fotografías: ©ArtistasZona, abril de 2024.

lunes, 1 de abril de 2024

EXPOSICIÓN: COSIMA VON BONIN Y LA ALEGRÍA DEL FRACASO



Por. Víctor Hugo

Sí, retrotrae la memoria con imágenes de la cultura popular y lo instalan en la sospecha que origina la ambigüedad al descontextualizarla, probablemente desafía su presente, porque inmediatamente aparece la incertidumbre ante la posibilidad de la duda por lo que realmente sucedió, así aparece el humor en las 70 obras exhibidas en la Schirn Kunsthalle Frankfurt, de la artista nacida en Kenia pero de nacionalidad alemana, Cosima Von Bonin. 

La exposición “Somos muchos”, curada por Katharina Dohm, estará abierta hasta el próximo 9 de junio en la ciudad alemana de Frankfurt y en ella su creadora no solo expande el humor para permitirnos reflexionar sobre lo preconcebido y normalizado; pero también sobre las reglas sociales que nos impuso el neoliberalismo y su ética laboral y se burla de ello con esa actitud disoluta en la gestualidad de sus piezas muy cercanas al concepto de alienación como lo propone el libro “Para leer al Pato Donald” (1972) de Ariel Dorfman y Armand Mattelart; además con sus estrategias artísticas que van desde la apropiación, la colaboración y la delegación, donde se ién es pregunta: ¿Quién es el autor? 

Por otra parte, Von Bonin nos propone un alto para cuestionar una sociedad en estado de cansancio vegetativo y agotamiento permanente, esclavizada por los horarios y la multiplicidad de trabajos necesarios que solo nos alcanzan para pagar el alquiler y los servicios públicos puntualmente so pena de enfrentar la autoridad y la ley. Esos andamios construidos para sostener el poder y destruir paulatinamente, no solo la privacidad sino la desaparecida clase media profesional, las mismas que se niega a caer definitivamente y prefiere mantener su arribismo social, poniendo de relieve su visión art nouveau de su precaria vida cotidiana. 

La alegría del fracaso 


Quién de nosotros en la cultura occidental no recuerda la enfermiza obstinación del Pato Lucas que refleja la contumacia patológica de una sociedad narcisista y onanista determinada exacerbar al triunfo de los ganadores y a deleitarse con sus sabores, así sean de los otros, desde sus cómodos sillones frente al televisor donde transcurre su noción de actualidad, del aquí y el ahora. Así indefectiblemente el capitalismo nos repiten como un mantra religiosamente intencionado y para que nunca se nos olvide su promesa de que “algún día nos tocará”, ese del “Pronto llegará / El día de mi suerte / Sé que antes de mi muerte / Seguro que mi suerte cambiará”, como dice la canción creada en colaboración entre Héctor Lavoe y Willie Colón, en 1973. 

Sin embargo, a contrapelo de ese anhelante soporífero estado del éxito conquistado y del héroe engalanado con el olivo que hacemos nuestro, está el recurrente fracaso que nos hace reír de un Pato que maximiza hasta la normalidad la mentira, la violencia, y la traición. Es ahí, en estas maniobras de las acostumbradas jugaditas [de uribista consumado] donde aparece la escalera que nos conducirá definitivamente al cielo para alcanzar la victoriosa corona sin dolor alguno ni desprendimiento; así todo es color de rosa, como parece nos impuso a la sociedad la democracia liberal y en la que Freud nuevamente parece tener la razón. 

Este personaje Lucas, que significa “el hombre que es iluminado” representado por un comic oscuro como su envoltura, donde anida su profundo y amargo egoísmo, se juega la vida sin ninguna consideración ética frente a su adversario y utiliza a los demás y a quien no todo le resulta exitoso. 

No obstante, nunca deja de ser una amenaza bélica en búsqueda de su cuarto de hora, de su viralidad, de su reconocimiento, ese que en la actualidad se nos revele como valor social supremo y con ello Cosima pone en cuestión la esencia del capitalismo y uso del marketing para materializar la única realidad concreta: somos simples esclavos, es decir, alcanzamos la ciudadanía cuando expresamos la necesidad de pertenecerle y nos convertimos en sus consumidores, como lo presenta Néstor García Canclini en su libro “Consumidores y ciudadanos: conflictos multiculturales de la globalización” (1995). 

Tal vez, por eso, en la serie “Open Your Shirt Please” (2019), está en extrema tensión, el Pato Lucas lucha contra el inefable negro que lo amenaza con expulsarlo siempre. Al contrario, en las recientes obras textiles como Kalt Modern Teuer, Emporkömmling y Social Climber (2023), el antihéroe manifiesta un nuevo sentido de confianza en sí mismo. Mientras, que en la escultura Church of Daffy (2023), finalmente triunfa y se nos presenta como un profeta con las manos en alto, casi que abriendo su devota alma a lo divino; sin embargo, su embriaguez de gloria lo tiene al borde del abismo y corre peligro de caer. En contraposición a esta escena, en Blame Shifting (2020), un grupo de Bugs Bunny están atrapados en el bote de la basura, este comentario a manera de coda parece ser una inevitable moraleja de la angustiante contemporaneidad que produce el sistema capitalista. 


La Exposición
 



En la primera sala encontramos una instalación de lo que parece un juguete tierno de pollito gigante sobre un misil; además, de esos muñecos fetiches de peluche con esposas que inalterablemente nos habla de nosotros mismos, no solo al exponer nuestra imaginación, sino al materializarla en el otro. Así mismo, aparece un grupo de cerdos rosados yacen tumbados y cansados a la espera de una suerte de la que aún no son consientes (Open Your Shirt Please de 2019)

Por otro lado, encontramos una serie de textiles sobre bastidores, que von Bonin llama “Lappen” (trapos) y que parecen una especie de vallas publicitarias al estilo de los monocromos de Blinky Palermo de finales de los años 1960 o a las pinturas de Sigmar Polke sobre telas baratas. También, la artista usa fragmentos de texto para sus piezas elaboradas a partir de retazos (patchwork), como un juego de palabras contradictorias donde aflora el humor inteligente. 

En este punto parece contradictorio referirse al humor inteligente, aunque es necesario cuando el único significado de lo que se supone chistoso es lo abyecto y la hipérbole como estridente burlar carnavalesca del otro y no al humor que nos hace pensar, como resolutivamente lo sentencia Les Luthiers: “El que piensa pierde”, así leen esta premodernidad de la que algunos se niegan a escapar y que se convirtió, es estrategia de la que la derecha Latinoamérica muy extendida por los medios corporativos de información para mantener el poder y de que nos hemos salido como sociedad. 

Fotografía: ©Schirn Kunsthalle Frankfurt 2024, Photo: Norbert Miguletz y Dan Bradica