sábado, 17 de septiembre de 2011

EN EL CARIBE COLOMBIANO, LA PUERTA DEL CIELO



Fin de la Búsqueda
❝Hay una señal en la pared, pero ella quiere estar segura. Y sabes que, a veces, las palabras tienen dos significados… Y mientras nosotros seguimos bajo el camino…❞(1)
Tras una búsqueda incesante que parece haber atravesado la médula misma de la historia —entre rituales de chamanes, médiums, pitonisas, pastores y la pompa jerárquica de obispos y papas; entre las hazañas cinematográficas de un Indiana Jones y los herméticos tratados teológicos de profetas de toda estirpe—, nos complace anunciar a la comunidad internacional que la investigación ha concluido. Hemos hallado la “Puerta del Cielo”

En este periodo de neurosis colectiva, alimentada por el morbo escatológico de documentales en History o NatGeo sobre profecías mayas y los centenarios versos de Nostradamus, el inconsciente colectivo parece resignado al desastre. Sin embargo, este aparente caos no es más que el preludio de un renacer energético diseñado para que, irónicamente, el statu quo permanezca inalterado. 

En medio de este ciclo aciago, donde la narrativa nacional suele agotarse en el inventario de la parapolítica y el narcoparamilitarismo —especies que se legitimaron bajo el amparo de una democracia cuestionable y proliferaron durante el largo mandato de Álvaro Uribe Vélez—, ofrecemos hoy al mundo un hallazgo distinto: la entrada a lo sagrado. 

Este es nuestro gran aporte a la conciencia global. Como bien señaló un agudo arqueólogo local: "Se trata de un instrumento antiguo, hoy reorganizado, que pulula en nuestras sociedades; es ese artefacto utilizado para el 'avivamiento' político en vísperas electorales y el talismán al que se apela en tiempos de guerra para bendecir conquistas, colonizaciones e invasiones ejecutadas por los ejércitos 'santo-salvadores' de la OTAN y las corporaciones del G7". 

El sorprendente hallazgo, localizado se ubicaba en el corazón de Valledupar (Calle 17 con Carrera 13). Se erigía como la única salida viable para una humanidad indignada; una manifestación estética y metafísica que promete calmar los ánimos exaltados en todos los rincones del globo. 

Antecedentes del hallazgo 

Como hitos de este descubrimiento arqueológico contemporáneo, debemos remontarnos a 2009. En una playa inhóspita de Santa Marta, emergió un artefacto contradictorio que portaba señales en un lenguaje críptico. Tras meses de trabajo interdisciplinar entre lingüistas de diversas etnias y académicos, se logró desencriptar un mensaje desalentador pero revelador. 

Las pistas determinaron que estábamos ante los primeros peldaños de la famosa "Stairway to Heaven" (Escalera al cielo). Aunque la aparición de este fenómeno se data formalmente en noviembre de 1971, los expertos locales sostienen una tesis fascinante: existen rastros subliminales en el acetato de "48 revoluciones" que conectan con los rituales ancestrales de las tamboras de San Basilio de Palenque y las gaitas de San Jacinto. 

La fragmentación de las pruebas mantuvo el misterio oculto hasta que un desconocido buscador de tesoros observó en la complejidad estructural del mensaje una sencillez inusitada. Fue él quien sugirió las aristas necesarias para completar el rompecabezas. 

El sentido final emergió de un enigmático artefacto de madera. A pesar de estar saturado por partículas de carbón —testigo mudo de la polución que las multinacionales mineras arrojan sobre las costas de Santa Marta—, el objeto sirvió para revelar una interconexión de gestas, hibridaciones y territorios. 

Finalmente, el círculo se cerró. Todo condujo a la “Puerta del Cielo”. Está en Valledupar, precisamente en el mismo suelo donde, décadas atrás, otro arquitecto del aire decidió construir una casa que desafiaba la gravedad.

Nota

(1) Trad. “Stairway to Heaven”(8 de noviembre de 1971), Led Zeppelin, escrita por Robert Plant inspirándose en el libro de Lewis Spence Magic Arts in Celtic Britain.

Fotografía:
Hugsh, 2009 - 2011©. “La puerta del Cielo” y “Babel Steps of Santa Marta”

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