miércoles, 18 de febrero de 2009

GUILLERMO SPINOSA, POR EL MISMO




Sobre el Maestro
Por. Gabriel Ayala Pedraza, Escritor.

No recuerdo con exactitud el momento de mi vida en que tracé mis primeras líneas, pero una tarde, quizás a mis siete años, mientras se despiden los últimos vapores de la fragua ardiente en el taller de mi padre, me acerque sin que lo notaran, tomé una porción de barro con el que se taponaban los hornillos y con aquella masa esculpí un par de cristos, que por la limpieza de la forma, pude evitar el castigo de mi padre y conjurar la ira de los operarios, cuenta el Maestro Spinosa. Y ese prodigio del Maestro, que desde sus primeros momentos como artista ha desbordado en su desconcertante madurez, es la constante manifiesta de su obra. Como a todo artista, lo hemos visto acometer rupturas que dejan en vilo sus convicciones y su conciencia, pero asumir y vencer estas crisis profundas es lo que ha hecho que su obra haya alcanzado la perfección plástica que se le conoce.

Desde sus comienzos y para decantar su propio estilo, el Maestro Spinosa ha sabido sortear las pruebas de los iniciáticos: el estudio de los clásicos, de los impresionistas, de las construcciones geométricas, del expresionismo y de las vanguardias de los sesentas, acompañados de las dosis cotidianas con la música de Bach, de Wagner y de Beethoven entre otros, le han permitido romper con las variaciones y demandas de la moda, para afianzar las inclinaciones que se ajustan a su espíritu.

Su entrega sin concesiones a la pintura, la dedicación física y mental permanente, su ingenioso imaginario y el amor prodigado a su oficio, lo han convertido en uno de los grandes maestros del final del siglo XX en nuestro país. Su vida y su obra le deparan sin duda un puesto en la historia, pero su gran responsabilidad, le increpa para llegar siempre más lejos, por eso se le considera como un Maestro. Cuando con sus obras nos convoca en su recurrente y ancestral imaginario, podemos exclamar sin duda, ¡Ah, es un Spinosa!, porque sus imágenes son parte de un repertorio que se nos hace familiar y cotidiano.

Han pasado más de cincuenta años en la vida artística del Maestro Spinosa y la búsqueda de su propia voz le permite afirmar con propiedad que cuando pinta oye. Son estos sonidos, esa forma secreta que lo guía, lo que encontramos en la exposición retrospectiva Spinosa, por él Mismo, que como homenaje al Maestro, uno de sus ilustres fundadores, en la conmemoración de sus veinte años de fundación, organizó el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga.

MAMB. Museo de Arte Moderno de Bucaramanga. Calle 37 N° 26 – 16 Barrio Bolívar. Telefax: 097 – 6450483. Entrada Libre. Lunes a sábado: 9:00 -12:00 a.m. y de 3:00 – 7:00 p.m