martes, 17 de febrero de 2009

MUSEO DE ARTE MODERNO DE BUCARAMANGA


“Que 20 años son nada”*
Tango (Alfredo Lopera – Carlos Gardel)
Por. Lucila González Aranda
Directora del Museo de Arte Moderno de Bucaramanga


La celebración de dos décadas de funcionamiento del MAMB implica un ejercicio de la memoria acompasado con los sentimientos del corazón. Más allá de una fría relación de cifras, indicadores cualitativos o cuantitativos de logros y frustraciones registradas cuidadosamente durante un lapso de tiempo determinado está latente el compromiso de sus fundadores, gestores, promotores, funcionarios, voluntarios, artistas plásticos, docentes, historiadores y el público quienes han demostrado en forma convincente que es posible lograr que una institución museal haya permanecido fiel a su misión fundacional de “ser el lugar de convergencia de los testimonios del arte contemporáneo.” Si fuera necesario esgrimir algún argumento para justificar la existencia de una institución como el MAMB, bastaría con saber que se ha convertido en la ventana para que Bucaramanga ingrese a la modernidad.

Los aniversarios siempre motivan el recuerdo, la búsqueda del pasado que concluye con la pre-figuración del futuro: es por ello, que hoy los invito a rememorar, el 18 de enero de 1985 cuando sucedió que el ingeniero Gabriel Hernández organizó una exposición colectiva e invitó a los artistas Guillermo Spinosa, Sonia Gutiérrez y Luis Ernesto Parra en la Casa de la Cultura de Piedecuesta. Conforme al relato del maestro Espinosa. Al día siguiente a la inauguración, Gabriel me visitó e informó que mi obra titulada “Fósforo” había sido agredida por motivos extraños y me entregó un cheque en blanco por el valor de la pintura. Le agradecí el gesto pero me negué a llenar el cheque más bien le propuse: “¿porque no fundamos un museo de arte?”

La respuesta de Gabriel Hernández fue el comienzo de una intensa campaña para contar con el primer elemento constitutivo de un museo: “El Continente”: una bella casa republicana ubicada dentro del perímetro urbano de Bucaramanga en la Calle 37 No. 26-16 Barrio Bolívar con un área disponible de 2910 m2.

Los recursos financieros para la adquisición del inmueble fueron el resultado del esfuerzo mancomunado entre la contraloría General de la República, Rodolfo González García, la Gobernación de Santander con los doctores Eduardo Camacho Barco y Álvaro Beltrán Pinzón.

Paralelamente se propuso conformar el segundo elemento constitutivo: El Contenido, fue así como el presidente de la Junta Gabriel Hernández viajó a Bogotá y obtuvo 25 obras en calidad de comodato de parte de los más connotados artistas nacionales, obras que fueron expuestas al público en las futuras salas del museo.

En 1989 asumí la dirección del Museo y recibí el encargo de adecuar los espacios conforme a las normas museográficas vigentes, proyecto que se cumplió bajo la dirección de los arquitectos Oscar Posada y Pedro Gómez Navas. Finalmente el 9 de febrero de 1989 se inauguraron oficialmente los espacios museográficos al público: dos (2) salas de exposiciones, el patio de esculturas con la exposición “Recuerdos de Macchu Pichu” obra reciente del maestro santandereano Eduardo Ramírez Villamizar.

A partir de esa fecha se acometió el trabajo de diseñar, ejecutar y evaluar los otros dos elementos constitutivos del museo: La Planificación y El Público”. En 1995 se reformaron los estatutos modificando el nombre original y se adoptó el actual: Fundación Museo de Arte Moderno de Bucaramanga. A partir de 1999 se inscribió el MAMB en la Red Nacional de Museos, Programa de Concertación “Romper Los Muros” que cumple actualmente la Novena Versión.

Recibimos un continente, una sede que se logro ampliar hasta la avenida la rosita en 293 metros2. El antiguo parqueadero se transformo en jardín de esculturas consolidando así el sector educativo con la Sala Terpel. Los resultados de las cuatro áreas programáticas durante dos décadas será un tema de análisis en el curso del presente año. Pero las metas cumplidas durante dos décadas muestran en forma convincente que es posible lograr que una institución museal permanezca a pesar de los avatares del oficio en un medio proclive a hacer naufragar los esfuerzos culturales

El MAMB ha permanecido incólume por que se ha propuesto ser fiel a su misión de ser una institución al servicio de la sociedad y de su desarrollo que investiga, colecciona, exhibe y divulga los testimonios del arte a través del estudio, la educación y el deleite.

Esta permanencia no es una milagro, es el fruto de un esfuerzo compartido con un equipo de trabajo fiel que ha recibido del museo el mejor diploma de ética profesional, capacitación y ante todo el de sentido de pertenencia arraigado en la convicción “que hacer cultura es resistir”

Hoy hemos querido que nos acompañen en esta noche nuestros gestores y amigos:

Rodolfo González García
Eduardo Camacho Barco
Ricardo Gómez Vanegas
Alberto Hincapié Corral
Jorge Valderrama Restrepo
Carlos Valencia Gölher
Armando Puyana Puyana
Eduardo Ramírez Villamizar
Carlos Gómez Castro
Alfonso Villas Quintero
Manuel Antonio Porras

¡Para todos un caluroso aplauso...!

*Intervención realizada durante la inauguración de la Exposición: Guillermo Spinosa, por el mismo, el pasado 13 de febrero, en la Celebración de los 20 años del MAMB.

Fotografía: Maestra Lucila González Aranda, Patio de Esculturas del Museo de Arte Moderno de Bucaramanga (Calle 37 No. 16-26), 2009.