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miércoles, 6 de mayo de 2026

EN LA BIENAL DE VENECIA, EL CUERPO COMO BADAJO: ¿RESISTENCIA CRÍTICA O ESPECTÁCULO DE LA COMPLACENCIA?


La inauguración de la Bienal de Venecia 2026 nos sitúa, una vez más, ante el abismo de la provocación institucionalizada. La artista austriaca Florentina Holzinger, conocida por desplazar los límites de la resistencia física y el lenguaje acrobático hacia territorios de una crudeza casi insoportable, presenta una instalación que pretende ser el grito de alarma definitivo ante el apocalipsis climático. Una mujer cuelga boca abajo dentro de una colosal campana de bronce, convirtiendo su propio cuerpo en el badajo que hace sonar la advertencia de la inundación global. 

A primera vista, la imagen es poderosa. Pero tras el estruendo del metal golpeado por la carne, surgen preguntas punzantes: ¿Es este arte una verdadera disonancia en el sistema, o es simplemente la nota más aguda del mismo espectáculo sadomasoquista que rige nuestra cotidianidad? 

La Genealogía del Sufrimiento: ¿Novedad o Reciclaje? 

Holzinger no camina sola en esta senda del cuerpo martirizado. La historia del arte contemporáneo está pavimentada con la carne de artistas que, bajo la bandera de la denuncia, han recurrido a la autolesión y el desnudo extremo, tal como lo hizo Marina Abramović, Ritmo 0 (1974, Nápoles). Durante la obra, la artista se ofreció como un objeto pasivo con 72 instrumentos (incluyendo una pistola cargada) para denunciar la latente violencia humana. 

Pero también, Chris Burden, Shoot (1971, California) fue más allá, se hizo disparar en el brazo para cuestionar la anestesia social ante la violencia de la Guerra de Vietnam. Dos años más tarde, Gina Pane, The Conditioning (1973, París) se acostó sobre una estructura metálica con velas encendidas debajo, explorando el dolor como medio de concienciación social. 

El problema es que, en 2026, la repetición de este esquema —desnudo, dolor, riesgo— parece haber caído en lo que Guy Debord llamó la "Sociedad del Espectáculo". Cuando el arte utiliza las mismas herramientas de choque que el consumo masivo o el sadomasoquismo digital, ¿no estará contribuyendo a normalizar la violencia que pretende denunciar? 

Al repetir el dolor espectacularizado, el arte corre el riesgo de convertir la tragedia (en este caso, la climática) en una mercancía estética más, volviéndose redundante y, paradójicamente, cotidiano, más en el momento en que el mundo no dejó de ver sino el dolor y la muerte en los 942 días de crímenes contra la humanidad en Gaza, de un genocidio étnico sobre el pueblo palestino que se ha extendido por más de 70 años y que ahora se ensañó contra el Líbano y que causó el asesinato de 175 niñas por los misiles de EEUU e Israel sobre una escuela en Minab en Irán

El Colonialismo Intelectual y la Paradoja de la Huella 

Resulta contradictorio que, para denunciar el colapso de los sistemas y la crisis ecológica, se utilicen instalaciones de gran escala que implican una huella de carbono considerable (fundición de bronce, transporte transoceánico, logística de gran Bienal). Aquí, el "elevado intelectualismo conceptual" sirve a menudo como un escudo contra la crítica pragmática. 

La curaduría de Nora-Swantje Almes habla de la "complicidad humana", pero se dirige a una élite capaz de descifrar la jerga académica de los PhD y los críticos excelsos. Es una suerte de colonialismo intelectual: se imponen estéticas del trauma a un público "ignante" (según la visión del sistema), mientras que el ciudadano de a pie lucha con las realidades materiales de la crisis. 

Como señalaba Ortega y Gasset, cuando la mediocridad se instala como norma —o en este caso, cuando el "choque" se vuelve la norma—, la sociedad se vuelve incapaz de reaccionar. Estamos clonando la mirada del espectador, imponiéndole una emoción de "shock" prefabricada que no deja espacio para la reflexión honesta. 

¿Dónde queda la Belleza y la Ética? 

Si entendemos la belleza, siguiendo la Ética a Nicómaco, como una virtud para el desarrollo personal y social, la obra de Holzinger parece alejarse de esta honestidad para abrazar el ruido. La belleza que no es honesta, que necesita del martirio público para ser validada, genera una disonancia ética. 

Slavoj Zizek advierte que la marginación sutil trivializa cualquier intento de transformación. Al convertir el apocalipsis en una performance sadomasoquista en los canales de Venecia, el sistema "desactiva" el peligro del mensaje. El espectador sale de la exposición impactado visualmente, pero políticamente anestesiado. El arte debería ser un puente para diálogos colectivos, no un pedestal para el exhibicionismo de la tortura propia. 

¿Contemporáneo y radical o anestesia social? 

El arte contemporáneo, en su afán por ser "radical", está cayendo en la mayor de las sumisiones: la de ser entretenido para una intelectualidad que ya no se inmuta ante nada. Si la salida a la crisis climática es torturarse desnudo dentro de una campana, el arte ha perdido su capacidad de imaginar futuros posibles y se ha limitado a decorar el colapso. 

Hoy, necesitamos un arte que recupere la ética de la construcción social y no solo la estética de la destrucción. Menos espectáculo del dolor y más honestidad transformadora. De lo contrario, seguiremos haciendo sonar campanas que, por más que golpeemos con nuestro cuerpo, solo emitirán un eco vacío en un salón de espejos. 

El Sadomasoquismo: ¿Patología o Espejo Social? 

Desde el psicoanálisis y la psicología social, el fenómeno de Florentina Holzinger y sus predecesores no se lee solo como una provocación estética, sino como una manifestación de las pulsiones más profundas de la psique humana y las patologías de la cultura contemporánea. 

En la perspectiva freudiana clásica, el masoquismo no es solo la búsqueda de dolor, sino una forma de manejar la culpa o de convertir la pasividad en actividad. Sin embargo, en el contexto del performance, el psicoanálisis moderno (como el de Jacques Lacan) sugiere que estas obras operan en la dimensión del "Goce" (Jouissance): un placer transgresor que bordea el dolor y que intenta tocar "lo Real", aquello que las palabras no pueden explicar. 

En la agresión al cuerpo el artista que se agrede, refleja una sociedad que ha anestesiado sus sentidos. Mientras, que la psicólogo social de Erich Fromm se refiere a la "necrofilia" (atracción por lo inanimado o lo destruido) en las sociedades tecnológicas. Por su parte, el artista, al golpearse, intenta "despertar" al espectador de su letargo mediático a través de una descarga de adrenalina y horror. 

Por otro lado, podríamos hablar del reflejo de la impotencia, cuando se usa el cuerpo como badajo de una campana, que simboliza la última herramienta que le queda al individuo ante el colapso sistémico: su propia carne. Es el grito de quien no tiene voz política pero posee un cuerpo que puede sangrar. 

El Alcance y la Reacción de los Medios: El Arte como "Clickbait" 

Las obras "espectaculares" han tenido un alcance masivo pero, a menudo, superficial. Los grandes medios comerciales de información (The New York Times, The Guardian, El País) reseñan estas obras bajo la dualidad del escándalo como mercancía. Esto medios suelen titular como "horror" y o la "desnudez"; hecho que garantiza clics y ventas. Esto convierte la denuncia del artista en un producto de consumo más. 

Al tiempo que para no parecer amarillistas, los críticos rodean la obra de conceptos complejos (antropoceno, decolonialidad, biopolítica), creando una brecha entre la obra y el ciudadano común y adquiere un aura de la intelectualización. 

Escándalos que Hicieron Historia 

Muchos de estos artistas son recordados más por la intervención policial o la censura que por la profundidad de su mensaje. Un ejemplo de ello podemos encontrarlo con Hermann Nitsch y el Accionismo Vienés: Sus obras con sangre y cadáveres de animales generaron múltiples juicios y estancias en prisión en los años 60. Hoy es un pilar del arte austriaco, pero su memoria está ligada al "sacrilegio". Por su parte, Chris Burden (1971) originó un escándalo de recibir un disparo en una galería fue tan grande que eclipsó sus reflexiones sobre la ética de la violencia, convirtiéndolo en una "leyenda urbana" del arte. 

¿Memoria por Escándalo o por Calidad? 

Es una crítica válida: muchas de estas obras perduran por el trauma que causaron en la memoria colectiva. El escándalo actúa como un "fijador" mnemotécnico. Si eliminamos el desnudo y la agresión de la obra de Holzinger, ¿qué queda del mensaje climático? Si la respuesta es "poco", entonces estamos ante una estética de la conmoción que depende de la espectacularidad para sobrevivir. Como mencioné antes, citando a Žižek, el sistema tiene una capacidad asombrosa para absorber la transgresión: hoy el "escándalo" es el protocolo estándar de las Bienales para asegurar que el arte siga siendo relevante en los titulares, aunque sea irrelevante para el cambio social real. 

Al final, el arte que se agrede a sí mismo puede terminar siendo el reflejo de una civilización que, incapaz de resolver sus crisis, encuentra un consuelo morboso en observar su propia destrucción representada en un escenario de bronce. 

jueves, 29 de agosto de 2024

EN BARRANCABERMEJA, LAS RUINAS DE LO QUE SOMOS

 

La fotografía captura una noción de mundo objetivado a través de la mirada antropocéntrica, mediada por el artificio tecnológico, la cámara; en esa perspectiva me interesa abordar la polifonía de voces, silencios y lutos que transitan en los territorios, entre sus bordes e intersticios; esas miradas modeladas por las nociones de actualidad y realidad, producidas por la avalancha mediática, sus estrategias de falseamiento y la dislocación con el tiempo. 

Por otro lado, presentar una versión de esta realidad disruptiva; de ahí que registró y produzco imágenes que señalan no solo mundos idealizados o abyectos, sino esos infinitos multiplicados en cada ausencia huérfana, donde el significado de la vida huele a rastro y huella. 

En este sentido, mi trabajo no es el gesto contemplativo de la tradición judeocristiana occidental o las posturas la zen; tampoco, queda atrapado por la indiferencia o la arrogancia del silencio, como acto de contrición frente a los discursos del poder, porque indaga y acecha. ¿Acaso no es para eso el arte? 

Por eso, entiendo la fotografía como un desafío: la luz se niega a ser un simple reflejo, establece nuevos sentidos y toma cuerpo en el eco producido por las realidades, convirtiéndola en esa resonancia donde se construye su expresión, mientras el lenguaje se deshace en imágenes que intentan impedir su propia objeción. En la contemporaneidad, nada está a la deriva de su singularidad. 

En momentos en los que se comenzó a hablar de posnaturaleza y en medio de la crisis climática que tiene al borde de la extinción la vida en el planeta, el aforismo de Heráclito podría revelar de alguna manera los anacrónicos conceptos que siguen siendo los soportes sobre los cuales se fundó la idea de civilización y con ella la de progreso. Este hecho lo vemos a diario en las ciudades donde podríamos preguntarnos antes que enunciar: ¿La naturaleza ama esconderse? Por eso, las imágenes buscan indagar sobre lo que hoy para nosotros significa nuestra relación con esta distópica realidad, cuando lo que hacemos es tomar distancia de ella, hasta esconderla detrás de los muros y ruinas de lo que somos, tal como lo señaló la antropóloga Anna Tsing: "Las ruinas son hoy nuestros jardines". Así es esta ciudad mientras su alcalde Jonathan Stivel Váquez Gómez y el Distrito miran para otro lado.
Fotografía: Serie ¿La naturaleza ama esconderse? ©ArtistasZona, Barrancabermeja, 2024.

sábado, 2 de marzo de 2024

EL DÍA MUNDIAL DE LA VIDA SILVESTRE VISTO DESDE LOS ARTISTAS PLÁSTICOS DE BARRANCABERMEJA

Con motivo del Día Mundial de la Vida Silvestre se realiza la primera muestra de artistas asociados a la Mesa de Artes Plásticas de Barrancabermeja.


El pasado martes 27 de febrero se inauguró la primera muestra de artistas plásticos barranqueños de este 2024 en la sala de exposiciones de la Biblioteca Pública Alejandro Galvis de la Universidad Industrial de Santander, con una exploración sobre la vida silvestre de nuestra bioregión. 

El evento expositivo es fruto de la gestión de la representante de artes plásticas de Barrancabermeja, la maestra Marta Emilia Puerta, y tiene como propósito la dinamización de los procesos de producción, circulación del trabajo artístico y la formación de público en la ciudad, acciones centrales del plan estratégico del sector. 

La Vida Silvestre 

Este 3 de marzo se celebra el Día Mundial de la Vida Silvestre, fecha proclamada en 2013 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que tiene como antecedente la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, realizada en el 1973. 

Cabe señalar que en algunos países del mundo la efemérides se conoce como el Día Mundial de la Naturaleza y busca sensibilizar y concienciar a las sociedades contemporáneas acerca del de la importancia de la fauna y flora silvestre para nuestra supervivencia. 

En esta perspectiva, es preciso indicar que Colombia, “El País de la Belleza”, como lo ha definido el presidente Gustavo Petro, es el segundo en el mundo con mayor biodiversidad, lo que debería ser uno de los activos más relevantes de los colombianos. 

Sin embargo, aún no lo es y al parecer esta es una de las deudas medioambientales que tiene la institucionalidad, la industria y los barranqueños mismos con la ciudad, debido a que cada vez se depredan más especies y gran parte de esta responsabilidad se debe a la actividad extractiva de la industria petroquímica y la agroindustria, así como la producción de otros sectores económicos que hacen presencia en el Distrito de Barrancabermeja. 

De tal forma, que en la actualidad, persisten diferentes amenazas a la vida silvestre y son múltiples factores que ponen en riesgo la conservación de la flora y la fauna silvestre; una de ellas es la actividad humana y la crisis climática por la que atravesamos, hecho altamente peligros para el mantenimiento del frágil equilibrio de los ecosistemas, así como la degradación, fragmentación y destrucción de sus hábitats; la tala indiscriminada del bosque seco primario; la utilización de químicos y la proliferación de especies invasoras, entre otros. 

Por otro lado, en la actualidad se habla de la sexta extinción masiva de la biodiversidad a nivel mundial, conocida como “extinción masiva del Holoceno”, por lo que las Naciones Unidas calcula que un (1) millón especies están en peligro de extinción. 

A pesar de que Colombia firmó el Tratado de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) donde se incluyen 35.000 especies de animales y plantas en riegos y al que se han adherido 183 países, este mercado ilegal aún extiende sus tentáculos criminales en todo el Magdalena Medio. 



La Muestra 

Son once (11) creadores los que abordaron desde distintas tendencias y técnicas la fauna y la flora de Barrancabermeja; tema absolutamente pertinente en momentos en que la vida está al borde de la extinción en el planeta por los efectos devastadores de los impactos ambientales a la que hemos sometido los ecosistemas estratégicos como consecuencia de la actividad antrópica. 

En esta oportunidad las(os) artistas Maryud Lascarro, Aura León Benavides, Fanny Tello Cuellar, Marta Emilia Puerta, Elizabeth Bernal Torres, Fabián Ernesto Peñaloza Güiza, Jefferson Vásquez, Paola Ortega Quezada, Gabriela Ortega Beltrán, Carmen Alicia Ortega y Pablo Ortega, reflejan un laborioso acto creativo que apela a la memoria y sus sensibilidades con las que han recorrido su entorno y revelan la forma de como lo habitan. 

Por eso, los productores culturales se detienen en mirada de su espectador y le plantean un diálogo con el que intenta formular sus preguntas, para rescatarnos de nuestros olvidos, dado que somos una especie más en riesgo, porque eso hemos permitido. 

Por esta razón, en las obras encontramos mundos ingenuamente ideales que niegan esta degrada e ignominiosa realidad que hemos construido; así mismo, las propuestas plásticas son las respuestas del compromiso de cada creador frente a la vida silvestre. Finalmente, queremos invitamos a realizar un recorrido por la muestra, no desde una actitud exclusivamente contemplativa, sino a navegar por nuestra memoria, donde hoy no solo está de moda “el Sol” sino sus artistas.

Fotografías: ©artistaszona. Barrancabermeja, febrero de 2024.

(1)Aura León Benavides. 
Sobrevivencia y fuerza (Fragmento). 
Acrílico sobre lienzo. 
60x80 cms. 
2023. 

(2) Marta Emilia Puerta 
Ensoñación de las Garzas (Fragmento). 
Acrílico sobre lona costeña 
100x150 cms. 
2023.