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martes, 27 de agosto de 2024

EN BARRANCABERMEJA, LA MIRADA DEL OTRO: SIMBIOGENÉSIS CULTURAL


En homenaje Ismael Jaimes Córtes 
Al humor político de Don Gastón y Don Erario 
Opinión del Magdalena Medio 

Voy de donde vengo para verte partir 
en las señales ajenas de la piel 
donde susurra el firmamento 
 cuando nos atrevemos y navegamos al revés 

Generalmente proyectamos en el otro los sinuosos laberintos que nos persiguen y nos atan hasta el delirio de la persecución esquizoide. Esos fantasmas y sus tormentos son el primer espejismo que observamos en la mirada de quien se cruza frente a nosotros. 

Así es esta sociedad, llena de afanosas disputas: unos por despojarse de sus harapos y otros por colgarle a los demás eso que odian de si mismos e intentan ocultar. Esta vieja tesis del psicoanálisis, podría diagnosticar esta hipermodernidad como lo diría el sociólogo francés Gilles Lipovetsky, y en la que todos seguimos siendo culpables. Por esta razón, muchos están más preocupados en parecer que ser, porque fingir y simular es la regla socialmente aceptada y políticamente correcta. 

Para completar, explorar la realidad lejos de la orgía concupiscente que amalgama política y religión no es tarea fácil cuando la obstinación corroe hasta los imaginarios colectivos, los dogmas y algunos no superan el trauma sadomasoquista de la guerra, el odio inoculado por Álvaro Uribe Vélez y la seductora formula de la cultura traqueta de la emprendedora “gente de bien” que señala: la única forma de enriquecerse fácilmente siempre será lo ilícito, poner en venta la dignidad y privilegiar la tradición Moloch de sacrificar a los demás cuando se oponen a su victoria. Por eso, será que les encantan los vallenatos pendencieros que repiten los refranes populares: "el vivo vive del bobo…" y el político de su clientela, esa es la tesis ética, estética y cultural que actualmente orienta esta ciudad. 


Simbiogenésis 

“Nuestros cerebros de mamíferos evolucionaron y crecieron sobre un andamiaje de cerebro reptiliano. En lo profundo de nuestros cráneos tenemos el cerebro de los cocodrilos […] Los dragones de nuestros cerebros primitivos aún acechan en las profundidades de nuestras mentes, incluyendo en nuestro comportamiento”, señaló Carl Sagan en su libro “The Dragons of Eden”, cuando apeló al documentado proceso de simbogenésis de Lynn Margulis. Aunque esta hipótesis fue desestimada por los estudios de neuroanatomía evolutiva comparada en el año 2000. 

Quizás la perspectiva de Sagan nos sirva como una metáfora en nuestro rapaz presente y podría señalar que ciertos procesos de simbiogénesis cultural podrían constituir el presente del ser barranqueño contemporáneo que se debate entre el petróleo y la arepa paisa; la cultura traqueta paisa y la nostálgica que produce en el imaginario lo que significó construir esta ciudad. ¿Por qué Barrancabermeja pasó de ser la ciudad dialogante de los colores primarios a pleno sol a un territorio oscuro de los tímidos y nada estimulantes pasteles; además, de ser silenciada por sus mafias invisibles y no por las que se encuentran en el poder? 

Si especulamos sobre este punto, es posible que la respuesta la tenga Terence McKenna y su alucinante teoría de la novedad en la que propone que el universo evoluciona hacia una mayor novedad y complejidad que va a culminar en un punto omega del universo, es decir, de trascendencia, suponía el biólogo, al tiempo que reconocía que esta perspectiva era seudocientífica. 

Sin embargo, para nuestro caso si desplazamos el concepto de la ambiciosa novedad para la clase política en este momento, sobre su horizonte no podría haber mejor escenario y ni dibujarse el más deseable de los sueños para los negocios del poder promovidos por el mismo Narco-Estado que estaba empotrado en la Casa de Nariño. 

Fue durante la presidencia de Álvaro Uribe Vélez que se propuso conformar la Unidad de Planeación del centro oriente con los departamentos de Antioquia, Santander y Norte y así perdimos nuestro territorio porque culturalmente no compartíamos nada, quizás en narco corrido mexicano que hoy llaman música urbana y que habían impuesto los paramilitares en el Magdalena Medio, pero necesitaban acceso al agua, los minerales y el mercado. 

Sin embargo, para nuestro caso, si desplazamos el concepto de la ambiciosa novedad para la clase política en este momento, sobre su horizonte no podría haber un escenario mejor y más deseable para los negocios del poder promovidos por el mismo Narco-Estado que estaba empotrado en la Casa de Nariño. 

Durante la presidencia de Álvaro Uribe Vélez, se propuso conformar la Unidad de Planeación del centro oriente con los departamentos de Antioquia, Santander y Norte de Santander, y así perdimos nuestro territorio porque culturalmente no compartíamos nada, excepto el narco corrido mexicano que hoy llaman música urbana que los paramilitares habían impuesto como parte fundante del imaginario colectivo en el Magdalena Medio, pero ellos necesitaban acceso al agua, los minerales y los mercados de la frontera. Y la estocada final nos la dio el exgobernador Horacio Serpa Uribe que vendió uno de los activos más importantes del departamento la Empresa Electrificadora de los santandereanos y nos dejó a disposición de los devenires de la política paisa y de paso no convirtió en esclavos a todos los que somos oriundo de esta tierra. 

La jugadita, que no encontró resistencia en ningún estamento de la sociedad, entre ellos la academia que impertérrita se dejó devorar por el Plan de Desarrollo "Hacia un Estado Comunitario" de Uribe Vélez, que como cualquier acto de fascismo intenta esconder sus intenciones a punta de eufemismos, mientras anclaba el desarrollo de nuestros departamentos al de Antioquia, ya que sus negocios necesitaban de otra salida rápida al Atlántico hacia los paraísos fiscales de las Antillas Menores, para poner no solo droga sino la producción del oriente antioqueño en el puerto de Maracaibo; tal vez por eso como lo señaló McKena la historia del universo es la historia de la emergencia de la novedad. 

La jurásica burocracia 

Por eso, entender las realidades de Barrancabermeja lejos de las pasiones políticas y el cúmulo(*) de mentiras en los discursos, tanto de sus líderes políticos como de los funcionarios de la administración distrital como del Secretario de Cultura, Turismo y Patrimonio Alexis Guerrero Sánchez(caso que abordaré en otro artículo), comienza a desentrañarse en el escenario donde se abren paso como clase social emergente, quienes hoy insisten denodadamente por mantenerse en el poder. Esta significativa y efímera burocracia crece como la espuma en el mar, pero llega para llevárselo todo, eso sí con cargo al presupuesto del ente territorial. Así lo demuestran las regalías, en las que el Distrito está sancionado por el "manejo no adecuado" y ahora se reveló que se encuentran perdidos alrededor de 335 mil millones en el nuevo escándalo de corrupción de los 12 billones desaparecidos de los recursos públicos del país denunciado por el Gobierno Nacional. 

De tal forma que aplican en toda regla el principio que sentenció el pintor norteamericano y máximo exponente del pop art, Andy Warhol: "De ahora en adelante todos, sin excepción, tendrán derecho a sus quince minutos de fama"; sin embargo, en Barrancabermeja le agregaron: "y de imperturbable depredación". 

Esas rutilantes estrellas del periodo del narcdéco [Referencia al Art Decó] que vive actualmente la ciudad, aparecen a velocidades supersónicas (Mach 1=1,235.52 km/h.) igual que cualquier figura del entretenimiento hasta llegar a su máxima exposición, a su cenit, si la desgracia de quedar al descubierto no los atrapa; aunque es improbable cuando los medios de información hacen parte del mismo cartel y lo único que importa es sobrevivir, así haya que recurrir al manual para la supervivencia de Emil Cioran, 

No obstante, no puede haber burócrata sin su contratista; esta segunda especie de la jurásica fauna barranqueña concentra el verdadero poder y presuntamente se comporta como un cartel (los operadores); muchos de ellos muy populares y prominentes en la ciudad, otros vienen de Bucaramanga, Medellín o Valledupar. 

Por otro lado, existen versiones coincidentes que los responsabilizan de poner los alcaldes de los últimos 24 años a los mismo cinco de siempre. En este sentido, hay quienes se aventuran a indicar, como se menciona abiertamente en los mentideros políticos del puerto petrolero, que ellos aportan los recursos para la campaña y, sobre todo, para sobrevivir el día de las elecciones a punta de la presunta compra de votos, hechos por los que en la actualidad se investigan al actual alcalde Distrital Jonathan Stivel Vásquez Gómez; mientras que otros opinan que la gran cantidad de dinero que deambuló en las calles de la ciudad, como supuestamente ocurrió el pasado 28 de octubre de 2022, provino de Valledupar. Conjeturas o no, este es el secreto a voces más debatido tinto tras tinto que se espera resuelva la Fiscalía General de la Nación en los próximos meses. 

La misericordiosa caridad 

El axioma estima que, mientras la burocracia es efervescente y fugaz, los contratistas perduran. En este entramado surge la flotante clase emergente (invisible o no) responsable en buena parte de mantener el voraz fanatismo en la ciudad, porque el que reza y peca empata, dice el refrán. Por eso, los vemos entrar sagradamente a los ruidosos servicios religiosos con su diezmo en la mano. 

En algún momento de su vida durante el siglo XVIII o «siglo de las luces» y en plena Ilustración el filósofo francés Francois Marie Arouet, conocido como Voltaire, apunto: “Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo”, pero si Dios no existiera los barranqueños lo hubieran inventado, no por una conclusión fáctica de tipo arqueológica o fruto de una elevada discusión teológica, sino por una necesidad de control social y de imposición de la cultura mafiosa. 

Hoy uno de los negocios más lucrativos en estos momentos en Barrancabermeja es ser pastor de cualquier confesión religiosa desprendida de la Reforma Protestante del siglo XVI propiciada por el fraile católico Martín Lutero, quizás esta parte de la historia la olviden los mercaderes de la fe, porque nadie puede odiar más a otro que un protestante convencido que él es el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6), al tiempo que segregando la sociedad y destruyen de paso a familias enteras con la palabra de Dios. 

Pero no solo se trata de tener la intención o la iluminación de los maestros iniciados, también se recomienda hacer un estudio de mercado y ubicar muy bien la botica del único fármaco que no se empaca, pero dopa igual que lo hace una sustancia psicoactiva, como expresión de una espiritualidad que jamás responderá a una perspectiva de la ética pero sí proporciona a su feligresía la experiencia de trance o del famoso estado alterado de conciencia. 

Además, es obligatorio practicar el bien reconfortante bálsamo de la misericordiosa caridad que nos hace olvidar los esclavos que sometemos, de las mentiras que echamos, de lo que nos robamos del erario público y funciona muy bien como estrategia electoral, porque es necesario liberar al "Alma Cautiva" muy al estilo del pintor simbolista Elihu Vedder; aunque también podría ser a través del peculiar clímax de Sor Juana Inés de la Cruz

No obstante, no olvide conservar su dependencia aumentando paulatinamente las dosis del acto ritual de la iglesia. Todos estos ejercicios espirituales se pueden reforzar con la famosa literatura de autoayuda o literatura basura, muy popular desde la llamada Nueva Era del siglo XX y que ha mantenido la industria editorial por altos dividendos que deja su creciente consumo, así lo demuestran famosos coaches como Pablo Coelho, Carlos Cuauhtémoc Sánchez y el aclamado autor Michael A. Singer, por nombrar unos cuantos, lecciones que se repiten como mantras o se imitan como mándalas. 

A pesar de ello y para defenderse de cualquier ataque espiritual y del poderoso enemigo de los avernos, aprendieron algo de la cosmología y a usar los encadenamientos cuánticos y hoy hacen una especie de mezcla teosófica de las bondades que fluctúan entre las teorías de Hermes Trismegisto, el Conde de Saint Germain, las posturas tibetanas, taoístas, hinduistas, de las prácticas ayurvédicas y hasta de la famosa Tabla Esmeralda, para que no quede ninguna duda que la búsqueda experimentar el trance divino. 

Por otro lado, muy a pesar de los ortodoxos pastores, sacerdotes, abades, frailes o hermanos, la religión dejó de ser solo una cuestión de fe, porque si el negocio no avanza al ritmo de los tiempos se quiebra en occidente. De hecho, hoy se sirve de los modelos más interesantes de la cosmología como argumento de su teoría del diseño inteligente, todos ellos sujetos a los avances de los patrones matemáticos que los demuestren y a los descubrimientos del Gran Colisionador de Hadrones o LHC (siglas en inglés de Large Hadron Collider): un acelerador protón-protón de 27 km desarrollado entre 1989 y 2001, que se encuentra ubicado bajo tierra entre las fronteras de Francia y Suiza, cerca de Ginebra. 

En este mismo sentido, esa idea de las dimensiones que hasta el momento va en la Teoría de la Cuerdas o la llamada cosmología de las branas, que nos plantea seriamente los mundos paralelos y los límites concretos del universo, sorprendentemente narrados en el programa "Dimensión Desconocida" que transmitía la televisión colombiana en blanco y negro durante los años 70, dejó de ser un concepto futurista que tiene sus antecedentes en los desarrollos matemáticos de Bernhardt Riemann, quien en 1854, a partir de la geometría, señaló que podían existir más de tres (3) dimensiones. 

Luego, años más tarde, otro matemático, Charles Howard Hinton, diseñó el teseracto, mientras el arte también especulaba y se planteaba preguntas “dimensionales” a su presente a través de obras como las de Oscar Wilde, Marcel Proust y Herbert George Wells. Al mismo tiempo, en los albores del siglo XX, los pintores Jean Metzinger, Albert Gleizes, Jacques Villon, Louis Marcoussis, André Lhote, Fernand Léger y, más tarde, Georges Braque, Juan Gris y Pablo Picasso se ocuparon de representar las dimensiones, preocupación que ya había explorado Paul Cezane en sus investigaciones sobre la percepción. Sin embargo, en Barrancabermeja seguimos repitiendo el catecismo de la cultura mafiosa paisa, que se expresa en algunas proyectos donde lo único que importa es la dimensión del presupuesto. 

Las última palabras 

Quizás Barrancabermeja sea un territorio maldecido por Dios, como para no perder la costumbre judeocristiana occidental, argumento de doble propósito que podría funcionar como estrategia de fidelización y shock para la "noble" labor de control social que cumple la religión en cualquier sociedad y muy lejos de la preocupación ética. 

Estas mismas confesiones religiosas siempre han respondido a los postulados de la ultraderecha colombiana, como lo demostraron las investigaciones de la Comisión de la Verdad y como ocurrió en el Caribe colombiano, muchas de sus iglesias o templos fueron construidos con recursos del narcoparamilitarismo. 

Por un lado, durante mucho tiempo fluyó petróleo de sus entrañas y, por otro, su estratégica ubicación la convirtió en un cruce de caminos perfecto y obligado de las economías ilícitas, muy utilizada hoy por los narcos invisibles que escogieron a la ciudad como su vividero. Esta es su otra maldición. Pobre Barrancabermeja, tan lejos de Dios y tan cerca de Medellín, para parafrasear la sentencia de José Nemesio García Naranjo y que se le atribuye a Porfirio Díaz: "¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos!"

A pesar de ello, Barrancabermeja respira moribunda bajo la espesa bruma de las tóxicas cortinas de humo que usan diariamente como fachadas para simular que todo tiene sentido, en medio de una economía asediada y evanescente que es controlada por una red de contratistas y una permanente burbuja creada por los narcos invisibles que lo compran todo. 

Para rematar, Barrancabermeja está cercada por la cultura traqueta que los migrantes paisas impusieron en la ciudad; mientras que la mayoría de su gente no logra superar el trauma sadomasoquista que nos dejó la guerra, el odio inoculado por Álvaro Uribe Vélez, el Centro Democrático y los orgullosos movimientos "Cívicos", que son un eufemismo más de la política local para exorcizar incluso sus discursos. Por eso, voy de donde vengo para verte partir a esta hora de la muerte. 

(*) Cuando hablamos de cúmulos, no solo nos referimos a la cantidad, sino también a uno de los mitos más inquietantes de la tradición Celta, que aún merece la atención de los irlandeses. Los cúmulos aparecen en los bosques como montículos o círculos hieráticos poblados de una espesa vegetación, donde los dioses Tuatha Dé Danann guardan sus tesoros. Además, se ha atestiguado que son custodiados por misteriosas luces, que persiguen hasta la muerte a quienes los perturben o se atrevan a saquearlos. En el texto, los utilizamos como metáfora, dado que la administración Distrital también tiene sus propios guardianes, que suelen perseguir a aquellos que se atreven a interpelar sus discursos y dejar en evidencia sus mentiras. Todos lo saben, por lo que nadie del movimiento cultural desea caer en desgracia ante la clase política que hoy tiene el poder. 



Fotografía: “Serie En la mirada del otro” ©ArtistasZona, agosto 2024.

martes, 23 de julio de 2024

EN BARRANCABERMEJA, ENTRE LOS HÉROES DE LA MITOLOGÍA PAISA Y NUEVA ESTÉTICA URBANA



Con la soberbia delirante que produce la victoria, el alcalde de Barrancabermeja, Jonathan Stivel Vásquez Gómez, anunciaba el pasado 11 de julio que, a pesar de "los enemigos del progreso", las "mentiras y la persecución", había salido ileso frente a las acciones judiciales de los ciudadanos Edwin Valderrama Pico y Álvaro Reatiga Rincón. Al mismo tiempo, los señaló sin decirlo de ser parte de las "mafias políticas" por haberse atrevido a demandar su elección por presunta corrupción al sufragante y tráfico de votos. Mientras tanto, en las calles del puerto petrolero se impone la "cultura traqueta", prueba de ello son los 83 muertos que van del 2024 y las evidencias claras se manifiestan en su nueva estética urbana. Todo esto hace que sea una ciudad ocupada, humillada y silenciada. 

Hoy, sin ningún pudor por la memoria de los miles de colombianos asesinados a manos de los sicarios, los narcoparamilitares, las bombas y la adicción a las drogas que dejó “el patrón” Pablo Emilio Escobar”, aparece una especie de arco del triunfo de los nostálgicos de los “pujantes” héroes del emprendimiento paisa para imponérselos a la ciudad, en su intento de consolidar un solo imaginario colectivo. 

Estas declaraciones de afecto histórico por la "cultura traqueta" en el puerto petrolero ya no se hacen en los altares privados, sino que usan el espacio público para ideologizarlo simbólicamente y normalizar la muerte como único valor sobre el que emerge esta sociedad en abierta decadencia, donde su clase política nunca ha dado verdaderas respuestas a los requerimientos de sus ciudadanos, pero mantienen el poder con estructuras clientelares y los negocio por cuenta del presupuesto Distrital; por eso, siempre ha estado inmersa en escándalos de corrupción, como lo demuestran los serios líos jurídicos enfrentados por sus alcaldes en los últimos 23 años (Julio César Ardila Torres, Edgard Cote Gravino, Carlos Alberto Contreras López, Elkin Bueno Altahona, Darío Echeverri Serrano y Alfonso Eljach Manrique); quizás este hecho también evidencie la crisis en todos los órdenes que vive esta territorialidad donde no existe ninguna noción de autoridad ni de justicia, porque desde finales de 1980 ha sido paraestatal. 

Y para completar el oscuro panorama, nos asalta un aterrador hecho estético en la esquina de la carrera 24 con calle 58 del tradicional barrio Galán: la glorificación del terrorismo paisa. Este sector era habitado hace escasos 16 años por trabajadores petroleros (Ver imagen) y antes de que el narco Estado uribista impusiera la burbuja inmobiliaria que golpeó la ciudad. La misma que paulatinamente convirtieron en una mixtura kitsch y revoltijo de capas eclécticas que traslapan esta noción de bazar residencia donde intentan sobrevivir sus habitantes; realidad creada por las decisiones administrativas de sus alcaldes, quienes abandonaron los conceptos básicos del urbanismo dando como resultado este esperpento. 
 
Todo esto ha generado serios problemas que imposibilitan la vida, la convivencia y el bienestar, donde la agresión comienza en el espacio público y su desastrosa arquitectura deja más problemas que soluciones; no se trata de tener edificaciones al estilo de Bjarke Ingels, Santiago Calatrava, Zaha Hadid, Carme Pigem o Clara de Solà-Morales ni mucho menos, pero sí algo decente: estéticamente y conceptualmente robusto, para no hablar de lo bioclimático, tema que ya había abordado el arquitecto Remberto Franco en los años 60, en sus propuestas arquitectónicas.

Fotografía de 2013. ©Google Maps
 
Fotografía 2023. ©Google Maps
 
De la única mafia de la que no habla el burgomaestre es la que se manifiesta en las calles de Barrancabermeja, donde la violencia toca nuevamente a la puerta por el permisivo avance de los narcoparamilitares. Mientras tanto, la Magistrada Francy Pinilla Pedraza del Tribunal Administrativo de Santander, en decisión de primera instancia decidió mantener en el cargo a Vásquez Gómez y de paso le hizo un favor al negar la solicitud de la causa jurídica y lo mantiene en el poder; al tiempo que crecen las versiones de estar vinculado económicamente al Clan Gnecco; este es el secreto a voces mejor ventilado en todos los círculos políticos del puerto petrolero, tal como lo señalan los barranqueños desde el inicio de su mandato.


La cultura traqueta 

Desde finales de 1990 en Colombia se habla de la "cultura traqueta", el fenómeno se reveló ante los colombianos el 30 de abril de 1984, cuando un jovencito de la Comuna Nororiental de Medellín, de tan solo 16 años, Iván Darío Guisado, integrante de la red de "Los Priscos", junto con otro de 18, Byron Velásquez Arenas, asesinaron en Bogotá al exministro de justicia Rodrigo Lara Bonilla por orden del Cartel de Medellín. Esto ocurrió tres años después de que Álvaro Uribe Vélez, como Director de la Aerocivil, expidiera múltiples licencias de operación a las aeronaves al servicio del narcotráfico, según lo concluyeron algunas investigaciones de periodistas independientes que conocen ampliamente los colombianos. Debido a estos hechos, el gobierno de la época le pidió su renuncia, pero el negocio ya estaba hecho. 

En ese momento el país conoció cómo los jóvenes de Medellín asesinaban por un par de zapatillas deportivas de marca o una moto y dinero en efectivo, no sin antes arrodillarse frente a la "vigencita", para pedir que les fuera bien. Pero mucho tiempo después, el libro "Pablo Escobar, in fraganti. Lo que mi padre nunca me contó", escrito por el hijo del capo Juan Pablo Escobar, confirmaría estas realidades, que narraría en imágenes el cineasta antioqueño Víctor Gaviria

La palabra "traqueto" nació en los mismos barrios de Medellín y busca intimidar al otro y darle un puesto en el emprendimiento delincuencia paisa al sicario; pero como sucede en el "Encanto" de la fantasílandia colombiana donde convirtieron el genocidio de los 6402 jóvenes dentro de la política de la Seguridad Democrática de Uribe Vélez en la dulce versión de un falso positivo; finalmente, terminó por imponerse con las narconovelas y los melodramas de los medios corporativos de información en el país.

Este vocablo del bajo mundo del narcotráfico y el paramilitarismo, que corresponde al sonido los disparos de las ametralladoras del sicario, se identifica a la subcultura del mafioso. Todo esto, se desató, tras el intenso adiestramiento que recibieron los "paras" de manos de los mercenarios judíos en las fincas del Magdalena Medio, que luego extendieron a las escuelas de sicarios de la capital de Antioquia. Y, claro está, contó y cuenta con la complicidad del sustento ético que expresan las narrativas de los sectores políticos que se sirven del narcotráfico. 

Luego entonces, la "cultura traqueta o mafiosa" define a quienes apelan al dinero fácil venga donde provenga (sino lo tenemos lo conseguimos), la chica plástica, la extravagante opulencia, la exacerbación de la violencia, la amenaza permanente, la maximización del regionalismo paisa y la discriminación a las otras regiones del país; sin embargo, se apropiaron de ritmos como el vallenato y los corridos mexicanos, conocidos hoy como "música popular urbana" para que le suene bien a la mediocracia y se venda como producto entre emprendedora clase media paisa; además de la industria de lo banal, el reguetón. Así la vida es sinónimos ostentación y sus vecinos los distinguen por sus escandalosas parrandas y otros por sus prósperos negocios de microprestamos: "pagadario o gota a gota". 

El politólogo León Valencia, en un artículo publicado en el periódico El Tiempo del 3 de mayo de 2008 con el título "El 'narcdéco', inadvertida revolución cultural", lo describía así, y nada alejado de la realidad que vive Barrancabermeja: “Aquí, en estas tierras ubérrimas, en este desbordado río de la imaginación, ha nacido el narc déco [Refiriéndose al Art Decó]. Hay un eco francés en esta corriente criolla; también acá su influencia trasciende las artes y se afinca con una fuerza en la vida cotidiana. Pasa con fluidez de la literatura, la música y la arquitectura al cuerpo exuberante de las niñas de 15 años; se detiene juguetona en la pintura, avanza hacia la manera de vestir de los señores y descansa, por fin, en las salas de cine. Pero los franceses van a palidecer cuando se den cuenta de que sus ‘años locos’, su belle epoque fue un juego de niños comparado con nuestro estridente cambio de milenio, con nuestra era de carteles, ‘paras’ y águilas. Van a ver que nuestro arte decorativo no se detuvo en los interiores de casas y edificios y, con gran audacia, se metió con el cuerpo y se propuso moldear senos y culos, cincelar caderas y muslos, corregir labios y respingar narices”. 

Ciudad ocupada 

Hoy, en este cruce de caminos de los emprendedores del narcotráfico, los paisas de la "cultura traqueta" revelan la verdadera naturaleza y objetivo de su estrategia: volver a hacer de Colombia el próspero Narco-Estado de los tiempos uribistas, porque en la actualidad son golpeados económicamente por la política de interdicción del gobierno de Gustavo Petro que persigue a los nuevos capos, quienes a su vez invierten en la política para mantener sus privilegios. 

Por esta razón, es necesario ocupar abiertamente la ciudad, para lo cual comenzaron a mover sus ejércitos paramilitares en el Magdalena Medio como lo reveló la Revista Raya (Ver artículo aquí), con el fin de seguir controlando este territorio que ya está en manos al parecer de los terratenientes emergentes que dejó posicionados Álvaro Uribe Vélez tras la masiva compra de tierras despojadas a miles de campesinos, por compradores "de buena fe" con ellos se definen. 

Esta siempre ha sido la estrategia, desde los tiempos inmemoriales de la hegemonía de los terratenientes conservadores (1900 - 1930); sin embargo, en la actualidad, y de manera procaz, la objetivizan y la enseñan en las calles a los barranqueños y de alguna forma impulsan el narcoturismo. 

Asimismo, es probable que vuelvan a crear una nueva burbuja económica como ya lo consiguieron con el apoyo del expresidente sub judice Uribe Vélez, luego de las decisiones con las que la ultraderecha empobreció a los habitantes del puerto petrolero; no hay que olvidar que fue en este tiempo y por decisión del Estado que se produjo una fuerte especulación financiera en el sector inmobiliario, jugada económica que le impusieron a la ciudad como mecanismo de control. 

Finalmente, con el movimiento económico de la especulación inmobiliaria que persiste hasta nuestros días, los emergentes e invisibles capos del narcotráfico crearon una forma eficaz para lavar grandes fortunas provenientes del negocio de la droga. Todo esto ha generado una ciudad costosa y encarecida por los cientos de narcos invisibles que viven hoy en Barrancabermeja camuflados como "inversionistas emprendedores", quienes se han apoderado del espacio público y hacen imposible sobrevivir. Por eso, aquí es mejor no mirar a nadie, pasar inadvertido y permanecer en silencio.



Fotografía: ©Artistas Zona, julio 2024.