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martes, 12 de mayo de 2026

¿LA LIGA DE LA JUSTICIA O LA INQUISICIÓN ESTÉTICA? LA BOG25 Y SU "POLICÍA DEL ARTE"


No había acabado de desempacar sus maletas tras su doctorado en Madrid, cuando la muy afamada curadora del Banco de la República y de la BOG25, María Wills, lanzó una granada de fragmentación en el podcast Arte en Diálogo: “…Hay una policía del arte criticando la Bienal…”. Las palabras, cargadas de ese aroma a superioridad académica, causaron un revuelo inmediato entre quienes se atrevieron a profanar el templo de la "felicidad" institucional con un poco de realidad bogotana y ejercer el derecho ciudadano de mirar con sospecha el evento de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte. 

Para algunos, esta pataleta verbal fue un acto de censura preventiva; para otros, la puesta en escena de una visión excluyente. El equipo curatorial parece querer imponernos una versión unilateral de lo que ellos validan, desde su Olimpo institucional, como "arte" y sus discursos sobre la “felicidad”. Todo esto, por supuesto, en una ciudad que se debate en una crisis “sin lugar a dudas” —para usar sus muletillas— marcada por la inseguridad, el caos en la movilidad, la pésima calidad en la prestación de los servicios públicos, su acelerado deterioro ambiental, los altos índices de pobreza, crecimiento urbano descontrolado y la gentrificación que devora barrios enteros. 

Maquillaje urbano y cortinas de humo 

A esos que Wills llamó despectivamente la “policía del arte”, nos une una certeza: el “espectáculo” de la Bienal buscaba desesperadamente mejorar la percepción sobre la cuestionada administración del alcalde Carlos Fernando Galán Pachón. Una estrategia para desactivar la protesta social y tender cortinas de humo sobre las realidades de la capital. Ya lo advirtió Lucas Ospina: estamos ante la “domesticación del arte”, un simple rubor para ocultar las ojeras de una ciudad agotada. 

Mientras tanto, en la red X, la cuenta @AgitacionBogota y el artista Wilson Díaz pusieron el dedo en la llaga: los recursos de la Bienal se evaporaron en logística y en los jugosos fees de los "grandes nombres", mientras los artistas de base recibían migajas o quedaban fuera por procesos de contratación diseñados para ser imposibles. Incluso El Espectador lo dijo sin anestesia: trajeron "contenedores de arte" a la periferia sin mediación alguna, dejando obras que los vecinos sintieron como naves espaciales ajenas e invasivas. 

La geopolítica de la estética: Galán vs. Petro 

No faltaron los malpensados —o muy bien informados— que señalaron que la BOG25 (junto a la de Medellín) fue la apuesta de la derecha colombiana, representada por Galán y "Fico" Gutiérrez, para eclipsar al 47º Salón Nacional de Artistas del Ministerio de Cultura. Tres eventos simultáneos no son coincidencia; son un campo de batalla ideológico donde el espacio público es el rehén de turno. 

Curadores Diego Garzón, Codirector de la Bienal y Jaime Cerón Silva

Rueda de prensa en la "Casa de la Alegría" (mientras afuera llueve fuego) 

El lunes 10 de noviembre de 2025, la ironía alcanzó niveles épicos. Mientras el alcalde Galán iniciaba la privatización y con ello el desmantelamiento de las Aulas de Apoyo Pedagógico, afectando a 1600 estudiantes con discapacidad bajo el eufemismo de “tránsito progresivo”, en la Casa de la Alegría se celebraba la rueda de prensa de balance de la Bienal. 

Fuimos a la rueda de prensa para preguntar qué pensaban de la postura de María Wills y su anacrónico concepto de 'policía del arte', como si la creación pudiera despojarse quirúrgicamente de su dimensión política. La curadora del Banco de la República parece olvidar que es precisamente la institución que ella representa la que ostenta el monopolio de la fuerza... cultural; y resulta tragicómico que sea el poder quien se sienta 'perseguido'. ¡Pobres curadores, acosados por tuiteros armados con argumentos! Es el mundo al revés: la élite de los museos pidiendo protección frente a la opinión de la calle. 

Intentamos indagar a Jaime Cerón y, posteriormente, a Diego Garzón; este último, al escuchar el tono de la pregunta, prefirió aplicar la técnica del mutismo selectivo y se retiró sin darnos sus impresiones. El silencio, a veces, es la respuesta más honesta. 

Secretario de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, Santiago Trujillo E.

El evangelio según Cerón y Trujillo 

Jaime Cerón Silva, con una calma envidiable, calificó nuestras críticas como "ortodoxas" y "elitistas". Según él, criticar la masividad de un evento público es de mal gusto. “El público de la Bienal era gente común y corriente, esa es la ganancia”, concluyó. Interesante lógica: confundir el éxito de una feria de pueblo con la profundidad de un proceso artístico.


Por su parte, el Secretario de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, Santiago Trujillo Escobar, nos regaló una dosis de condescendencia: “No le tememos a la crítica... pero cuando no es objetiva, cae en lugares comunes y se vuelve poco útil”. Habría que recordarle al Secretario que la crítica no es un manual de instrucciones para su oficina; su utilidad radica, precisamente, en incomodar al poder que pretende convertir el arte en un accesorio de campaña. 


Finalmente, la Bienal de Arte y Ciudad de Bogotá (BOG25) termina como empezó: con muchas luces para la foto oficial y muchas sombras para el ciudadano de a pie. Si pensar que el arte debe ser algo más que decoración nos convierte en "policías", entonces, ¡que nos den el uniforme! Pero uno que no sea de marca, para que no desentone con la realidad de la calle. 

El Alcalde Galán y el equipo curatorial presentan el balance de la 'felicidad', mientras la realidad de la ciudad corre por otro carril. (Foto: Redes Sociales).

Fotografías: ©ArtistasZona, Bogotá, noviembre de 2025.

lunes, 15 de diciembre de 2025

CARTOGRAFÍA DE LA CIUDAD-CUERPO: FOTOLAB DE TEUSAQUILLO REVELA EN "ECOS EN TRÁNSITO" LAS DISONANCIAS DEL HABITAR CONTEMPORÁNEO


 

El Laboratorio Fotográfico de Teusaquillo (Fotolab), se convirtió recientemente en el punto de encuentro para una profunda reflexión visual. La Exposición "Tiempo y Ciudad: Ecos en Tránsito" sirvió como vibrante cierre de actividades del Semillero de Investigación de Fotografía, Tiempo y Ciudad de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) en 2025. 

Esta exposición colectiva es un poderoso manifiesto visual que cartografía la complejidad del habitar contemporáneo. 

El Semillero de Investigación es Coordinado por el maestro Guillermo Santos y contó con el apoyo de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá para el Fotolab de Teusaquillo, que convocó a treinta fotógrafos emergentes cuyas obras convergen en un diálogo urgente sobre la nación, entendida no solo como territorio geofísico de piel expandida, sino como un "complejo organismo" atravesado por la impronta del tiempo y las singulares experiencias de sus ciudadanos. 

La Imagen: Un Catalizador para la Praxis Crítica 

La muestra germina de un "proceso académico de análisis y praxis crítica" gestado en el Fotolab de Teusaquillo, donde la imagen se consagra como un auténtico "catalizador social". Estudiantes, docentes y profesionales han tejido, mediante el lente, un relato común sobre la densa narrativa de la nación. La curaduría enfatizó que la exposición "pone en evidencia un interés profundo por los ecos y resonancias que habitan el país", una tarea que interpela directamente a los espectadores. 

El montaje, diseño y proceso curatorial—fruto de un esfuerzo colaborativo— estuvo meticulosamente orquestado por Mónica Méndez, Ana María Cortés y Norman Danilo Giraldo. Su visión articuló treinta fotografías que, en su conjunto, dibujan las contrastes, disonancias, ambigüedades y potencias creativas de la ciudad, tejiendo una conversación sin fisuras. 

Ejes Temáticos: Una Cartografía Crítica de la Experiencia Urbana

La muestra propuso un cruce fascinante de temas que van desde lo arquitectónico y el espacio urbano, hasta el diálogo con lo rural y la reflexión sobre la identidad del cuerpo. El hilo conductor es la forma en que la presencia humana transforma su entorno, resistiendo los ritmos de la modernidad. Los cinco ejes temáticos de la exposición no solo organizan la sala, sino que proponen una cartografía crítica de la experiencia urbana. 

El primero de ellos fue el “Cuerpo Arquitectónico”, donde la ciudad se lee como un archivo vivo y un "cuerpo en transformación". Las estructuras, muros y grietas se vuelven "vestigios de una presencia que se mantiene en el tiempo", dialogando con la memoria y la metamorfosis. 

El “Contrastes de lo Natural” por su parte exploró el vínculo recíproco entre paisaje y transformación. Las fotografías observan los territorios naturales desde tres perspectivas: la del viajero, el paseante y la de quien regresa tras el desarraigo, donde "el paisaje también nos observa, nos nombra y nos transforma". 

De otro lado, “las corpografías” evidencian el tránsito entre percepción, memoria y experiencia sensible. Aquí, el cuerpo y la ciudad son territorios "habitados y recordados", explorando historias de vulnerabilidad en el espacio público y la intimidad. 

La “Nostalgia de la Sobreproducción” aborda la crítica a las lógicas del consumo y el capitalismo acelerado. Este grupo de imágenes presentó la resistencia de oficios y tradiciones, mostrando la "dureza del esfuerzo manual, la desigualdad y el peso de la rutina". 

Y el último eje temático dedicado a las “Geografías del Colapso”, nos platea una reflexión sobre las "distopías del presente: visibles, residuales e inadvertidas". Se revela cómo la presencia humana es una fuerza transformadora de la energía en dispersión, invitando a observar las derivas del paisaje y los rastros de nuestra propia condición en el desorden. 

Una Invitación a la Pausa y el Co-crear 

Al recorrer la obra de los treinta artistas —entre ellos Alejandro Dimate, Ana María Rincón Medina, Bielkin Teuta, Daniel Aguirre, Diego Fernando, Gabriel FM Díaz, Jhara Monteñez, Juan Diego Zamudio, Juan Sebastian Martínez, July Alvarado, Katherine Sarmiento Rojas, Kelly Bustos, Laura Aldana, León Cubides, Liant Vanegas, Luisa Borja, María Alejandra Rivera, Mónica Méndez Merchán, Natalia Laverde, Natalia Zuluaga, Nicolás Blanco, Nicolás Díaz, Nicole López, Norman Danilo Giraldo, Razé Torres y Camila Ruiz, Sofía Bernal, Tatiana Latorre, Valentina Castro, Verónica Aroca y Artistas Zona Oriente—, se activa una invitación a la pausa. Es un llamado a trascender la prisa cotidiana para detenerse en los gestos, los silencios y las texturas. 

"Tiempo y Ciudad" logra obligar al espectador a "resignificar la experiencia cotidiana de habitar una ciudad en continua transformación". Más allá del registro documental, es una profunda meditación sobre esa urbe que todos, de alguna manera, co-creamos. 

Fotografías: FotoLab Teusaquillo.

1. Pereza (De la Serie Pecados capitales), Verónica Aroca, 2025. 
2. Cuando me acuerde de ti. (De la Serie Paisajes implicados), Artistas Zona Oriente, 2024. 
3. Rodando en Tabogo. Gabriel FM Díaz, 2024.
4. Urbe convergente. Natalia Laverde, 2025. 
5. Si mañana despierto. Nicolás Blanco, 2023. 
6. Sin Título. Norman Danilo Giraldo. 2023.

jueves, 18 de septiembre de 2025

BOGOTÁ, ANFITRIONA DEL ENCUENTRO "CIUDADES Y CULTURA EN IBEROAMÉRICA": DIÁLOGOS PARA TRANSFORMAR EL ECOSISTEMA CULTURAL


Cerca de 2.000 actores del ecosistema cultural y 300 invitados de 82 ciudades de Iberoamérica se dieron cita en el Encuentro Ciudades y Cultura en Iberoamérica, celebrado este 18 de septiembre en Bogotá. El evento, diseñado para fomentar la reflexión sobre la profunda relación entre la cultura y las urbes del continente, se desarrolló a través de diversas metodologías de conversación. 

Su acto inaugural tuvo lugar en el emblemático Teatro Jorge Eliécer Gaitán, donde gestores, productores y creadores culturales se reunieron para cuestionar el presente y el futuro del quehacer en el campo cultural. 

A continuación, te presentamos algunos fragmentos de la intervención del secretario de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, Santiago Trujillo

“Somos muchos quienes hemos pensado en que la crisis que atraviesa nuestras democracias no son solamente políticas, económicas o institucionales. Son ante todo crisis que tienen profundas raíces en la cultura. Durante décadas hemos abrazado la idea de que la cultura tiene el poder de transformarlo todo. Esta idea, repetida una y otra vez como lema inspirador, ha servido para justificar políticas, programas e incentivos”. 

“Sin embargo, esa fe casi ciega en su potencial, es la que nos impide darnos cuenta de que la cultura no es una fuerza omnisciente y todopoderosa y que a veces se encuentra detractores que la niegan, la combaten o la manipulan. Creer que la cultura es infalible no solo puede resultar ingenuo, sino contraproducente, porque la cultura no está al margen del conflicto, del poder o la exclusión, idealizarla es desconocer su complejidad y sus límites”. 

“Quizás Todo eso ocurre porque en el fondo no hemos sido capaces de hacernos preguntas, más preguntas, nuevas preguntas, preguntas que nos fijen nuevos rumbos. ¿Y qué significa entonces la pregunta? Eso que aquí reclamaban nuestras anteriores expositoras”. 

“Tal vez significa incomodar, incomodar al poder, quizás cuestionar nuestras propias certezas, quizás desmontar los discursos establecidos, poner en duda lo que damos por hecho. Preguntar es, en esencia, un acto de profunda y poderosa libertad. Quizás la cultura no pueda transformarlo todo, pero sí puede ser el espacio donde se gesta la incomodidad necesaria para imaginar lo que aún no existe”. 

“Quizás el futuro no dependa tanto de las respuestas, sino de nuestra capacidad incesante de seguir preguntando. Vivimos, como lo advirtió el filósofo Schneider, tiempos peligrosos, donde la política de la eternidad reemplaza la política de la responsabilidad y donde el que se atreve a pensar diferente es rápidamente clasificado como traidor, hereje o enemigo interno. Hoy vemos como el extremismo se alimenta del miedo y el miedo a su vez silencia la diferencia”. 

“Por eso es tan transformador hablar del poder que hay en cada uno de los liderazgos, visiones, pensamientos y sentires que están aquí sentados y déjenme decirles, por favor, otra vez, muchas gracias por estar aquí compartiendo su historia, compartiendo su traza, compartiendo su liderazgo. No hay estrategia más retadora frente al poder de los relatos únicos que la potencia de la diversidad, de las muchas historias posibles. Un encuentro cultural siempre será esa bella polifonía, donde el contrapunto de distintas voces compone la obra maestra que da cuenta de un momento de nuestra realidad común”.

“Cuando hablamos de la cultura como bien público, estamos diciendo que no debe depender de los vaivenes del mercado, ni mucho menos de los caprichos del poder. Pero seamos francos, que tan pública es la cultura hoy, que tanto hemos cerrado las puertas aún sin querer a quienes no dominan el lenguaje de los festivales, las bienales y las curadurías, que tanto hemos contribuido incluso desde las instituciones a una cultura elitista, desconectada, encerrada en sí misma o peor aún a una cultura administrada como si fuera una cadena de favores clientelares donde los recursos se reparten cual contentillo y sin visión de largo plazo más para entender que para atender urgencias que para construir procesos sostenibles”. 

Fotografía: Secretario de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, Santiago Trujillo. Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, septiembre, 2025.