La Ingesta De La Mirada
Por. Victor Hugo
Quizá la contemporaneidad se caracterice por la inalterable provocación de imágenes perturbadoras: aquellas que desconfían de la noción de realidad fabricada por los mercados y los medios de información; que dudan de los pastiches eclécticos y de las fórmulas de irreverencia prestada por iconoclastas de academia; o que cuestionan la postura que se señala a sí misma como abyecta, recurriendo al repugnante lenguaje cotidiano y al siniestro decorado de utilería que se repite hasta esclavizar. Un lenguaje con el que hoy se homogenizan las conciencias y que ha emergido, en últimas, como una representación más del show del arte para el control social.
Frente a ello, esta escultura no se expone en los espacios hegemónicos de los circuitos artísticos, no se presenta a bienales ni a Salones Regionales de Artistas, no busca inscribirse en la historia ni entrar en los registros de la contemporaneidad, ni está legitimada por la academia. Simplemente se deshace en la ingesta de la mirada, al tiempo que le da la espalda al mar para observar este vergonzoso mundo que se marchita por su desmemoria, mientras se hunde cada vez más en su propia muerte.
Fotografía: ©ArtistasZona, 2011. "Los que fuimos". En cualquier playa del Caribe Colombiano.
Fotografía: ©ArtistasZona, 2011. "Los que fuimos". En cualquier playa del Caribe Colombiano.
