jueves, 2 de agosto de 2012

EN NEW YORK, EXPOSICIÓN "FANTASMAS EN LA MÁQUINA"











Las Máquinas, El Arte y La Sociedad
Por. Victor Hugo

Se soñaba a sí mismo el hombre como una caja donde resonaban las imágenes de una realidad ignota, abrumadoramente delirante e inaccesible; sin embargo, se detenía a observar cómo se delineaba sus límites y se dibujaba una parte de sí mismo. Quizás, esa sombra espesa y proyectada era un gran espejo inasible, que posteriormente le daría forma a su conciencia.

Simultáneamente, vendría la risa, la conjugación del tiempo, los primeros pasos del lenguaje y con ello la memoria y la narración de historias que terminaron construyendo ciudades, sociedades y maquinas. Al final, sólo nos queda este suspiro de 4600 millones de años y una ambigua noción de civilización.

Para completar el panorama, hace más de dos décadas, emergieron intereses religiosos y económicos como un intento de deslegitimar la teoría evolucionista con el peregrino eclecticismo del “diseño inteligente”, de quienes tratan de inserta nuevamente el escolasticismo medieval en la contemporaneidad, con el objetivo de condenar a las conciencia con el peso de la culpa y el miedo; mientras crece el prospero negocio de las iglesias: dios le da la mano a la evolución y queda en paz con la ciencia, quizás como una búsqueda de una genealogía aceptada y revisada de la interacción humana y la divinidad de las máquinas.

A pesar de todo, así estemos en medio ritos, conjuros y las razones teológicas que nos sobornan con el fin de los tiempos, antes que la ciencia lo certificará como plausible y la tecnología desarrollará sus conceptos, primero lo soñó el arte. Así queda claro, después de recorrer la historia social de las ciencias y para no ir más lejos basta con señalar que durante el renacimiento los grandes artistas fueron los científicos de la época, por si a alguno aún le quedan dudas.

Hoy, a escasos años de la irrupción de las nuevas tecnologías y de la transformación acelerada que estas hicieran de la sociedad, aún corren ríos de tintas y se elaboran conceptos que dan cuanta del “síndrome” de estos tiempos.

No obstante, el arte acecha y hurga sobre la presencia de las maquinas en la cotidianidad, no solamente como “mecanismo o componente” sino que aborda los conceptos de ciencia, ética y tecnología, poniendo en tela de juicio la fiabilidad de las teorías que las sostienen o las revalida desde sus principios básicos de objetos funcionales, útiles o inseparables del hombre; al tiempo, que las escruta como dispositivos de lógicas y construye nuevas sintaxis visuales.

De tal forma, enamoramiento, desprecio, distopías y necesidad son las aproximaciones que hacen algunos artistas en este recorrido que nos propone la exposición del New Museum Of Contemporary Art, que va desde la mecánica, la óptica, lo virtual, para sumergirnos en la relación y la mirada que hemos proyectado sobre las conductas antropomórficas presentes en las máquinas y se aleja de la simple taxonomía tradicional y la cronología sincrónica.

“Fantasmas en la máquina se concibe como un gabinete enciclopédico de las maravillas: que reúne a una serie de obras de arte y objetos no artísticos para crear un archivo sistemático de los intentos del hombre para reconciliar lo orgánico y lo mecánico”.

Por la sala

En el evento expositivo, inaugurado el pasado 18 de julio en New York, realiza una selección de artistas, escritores y soñadores, que han explorado los temores y las aspiraciones generadas por la tecnología de su tiempo, como las obras de Hans Haacke, Robert Breer, Otto Piene y Gianni Colombo, entre otros; igualmente, las reconstrucciones de obras pérdidas y dispositivos mecánicos inventados como el de Franz Kafka.

Pero además, nos presenta algunas propuestas diseñadas por artistas que incorporan la tecnología moderna en un intento de reinvención del papel del arte en las sociedades contemporáneas, incluyendo a Richard Hamilton, “Man, machine and motion” (1955).

Desde esta perspectiva, la exposición que es comisariada por Massimiliano Gioni y el conservador Gary Carrión-Murayari, “explora la integración entre ciencia, maquinas y el arte, en obras que abordan la preocupación por la forma en que imaginamos y experimentamos el futuro, delineando una arqueología de los sueños que nunca se han convertido en una realidad”.

Por otra parte, algunos creadores nos imbuyen en los territorios de lo invisible, pretendiendo desmantelar los mecanismos de la percepción, con los que transitamos a otras posibilidades de observación. Así mismo, se revisa el arte Op y la abstracción perceptual, presente en la obra de Bridget Riley, Victor Vasarely, Anuskiewicz Richard, Julian Stanczak y otros pintores.

Algo semejante ocurre con la reconstrucción de Stan VanDerBeek de Movie-Drome (1963-66), en un entorno de inmersión cinematográfica en la que el espectador es sometido a un flujo constante de imágenes en movimiento, propias de la fusión de información-cuerpo de la era digital.

Del mismo modo, en la exposición que estará abierta hasta el próximo 30 de septiembre, dialogan con el espectador las obras de Mark Leckey, Henrik Olesen y Christopher Williams, artistas que desde la contemporaneidad nos plantean sus lecturas mecanicistas de la realidad y quizás sus observaciones de la cultura como instrumento.

Apuntes

Actualmente, mientras las maquinas continúan su camino y la nanotecnología avanza vertiginosamente en una sociedad custodiada por el ojo omnipresente del “Gran Hermano”, los mecanismos de control social se estrechan en el glamuor y la filigrana imperceptible de la dosificación exacta para alienar los sueños y exorcizar otros fantasmas: los de la libertad.

Además, hoy está claro que las maquinas son el resultado del entramado ideológico y económico que consolidan el poder de las multinacionales que nos esclavizan, creándonos necesidades espurias que no representan el desarrollo de los ideales de la civilización, pero estos temas se dejan por fuera aunque están presentes en algunas propuestas artísticas de la contemporaneidad.

Por otro lado, en un mundo abiertamente unipolar dominado por la alta tecnología bélica y donde las ambiciones obsesivas de occidente imponen sus intereses geopolíticos a naciones enteras, mientras destruyen su patrimonio histórico y cultural, con maquinas de refinado calado ideológico, como son los medios comerciales de información, quienes libran una confrontación en el otro “escenario de la guerra” para deslegitimar de las aspiraciones de autodeterminación de las identidades nacionales, tampoco se hace presente en la exposición.

De ahí que, fantasear con los “Fantasmas de las maquinas no es lo mismo que fantasmagorizar la realidad desde el arte y la ciencia, a pesar de ello la exposición es interesante, porque nos queda claro que la ciencia sí necesita del arte.

Mayores informes: New Museum, 235 Bowery, New York, NY 10002. Tel.: (1+212) 219-12-22. Horarios: Mié: 11:00-18:00; Jue: 11:00-21:00; Vie-Dom: 11:00-18:00.

Fotografía: ©Suministradas por el New Museum

1. Robert Breer. Floats, 1970/2011. Resin, paint, electric motor, wheels. Dim: 72 x 70 5/6 in (183 x 180 cm). Recreated by BALTIC Centre for Contemporary Art, Gateshead, and Museum Tinguely, Basel Courtesy gb agency, Paris.
2. Richard Hamilton. “Man, Machine and Motion”, 1955/2012. Exhibition Reconstruction.
3. Henrik Olesen. The Body is a Machine, 2010. Oil on canvas. Dim: 39 ¼ x 31 3/8 in (100 x 80 cm).
4. Channa Horwitz. Sonakinatography Composition 17, 1987-2004. Pen and plaka on blue graph paper. Dim: 23 2/3 x 35 in (60.5 x 89 cm). Courtesy the artist and Aanant & Zoo, Berlin.
5. Emery Blagdon. The Healing Machine, (detail, untitled, individual component), c. 1950-86. Courtesy Cavin Morris Gallery, New York.
6. François Morellet. Random distribution of 320,000 squares using the π numberdecimals, 50% odd digit blue, 50% even digit red, 2012. Vinyl. Dim. variable. Courtesy the artist and Galerie Hervé Bize, Nancy, France.
7. Otto Piene. Hängende Lichtkugel, 1972. Mixed media. Dim: 89 3/8 x 27 ½ in (227 x 70 cm). Courtesy Sperone Westwater, New York.
8. Hans Haacke. Blue Sail, 1964-65. Blue chiffon, oscillating fan, fishing weights, and thread. Dim: 134 x 126 in (340.4 x 320 cm). San Francisco Museum of Modern Art.

2 comentarios:

Elkin Colmenares dijo...

Hola Victor Hugo, me place ver que estas comprometido con la divulgación del arte, las formas en que éste opera, y finalmente de su factor crítico. Un abrazo.

Elkin Colmenares dijo...

Hola Victor Hugo, me place ver que estas preocupado por el arte y su importancia en la sociedad. Que bueno que le des al blog puntos de encuentro entre la crítica, la divulgación y la objetividad del arte.
Un abrazo, y felicidades por ésta publicación, me gusto mucho.