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lunes, 9 de febrero de 2009

LUIS CAMNITZER, 41 SALÓN “NACIONAL” DE ARTISTAS







Camnitzer sin Camnitzer
Por. Victor Hugo

Uno de los artistas más anunciados y esperados al 41 Salón “Nacional” de Artistas, Urgente Cali, era el uruguayo Luis Camnitzer; desafortunadamente, nunca llegó el maestro, mientras que su obra fue exhibida dentro del núcleo curatorial de la cuestión de la imagen.

La lección es una instalación de de 6 proyectores de diapositivas en los que se espera ver una imagen, que nunca aparece, sobre la historia universal del arte, pero que mantiene el fatigante y definitivo plano en blanco de un punto de vista irónico o no, de la cátedra de un maestro sobre lo que para él son los momentos significativos del arte: mucho que ver, demasiado por decir pero todo por pensar.

Burla o no, la obra era una sinfonía de proyectores que corrían y sólo develaban, en medio de una sala que se hacía pesadamente calurosa y ceremoniosamente silenciosa frente a la cátedra magistral de Camnitzer, con la que él maestro pretendía asomarnos a su versión del arte, o tal vez a la nada.

Sinopsis de Camnitzer

Aunque nació en Lübeck, Alemania y inmigró a los 14 meses, lo que posteriormente lo convertiría en ciudadano uruguayo. Luego, el maestro estudia escultura y arquitectura en la Universidad de la República de Uruguay; posteriormente, realiza estudios de escultura y grabado en la Academia de Múnich. Finalmente, en 1965 funda con a Liliana Porter el taller New York Graphic Workshop. Camnitzer es desde 1969 es profesor emérito de la Universidad del Estado de Nueva York.

Fotografías: ©Hugsh, 2008. Camnitzer sin Camnitzer.

Luis Camnitzer. “Lección sobre la historia del arte”, 2000-2001. Instalación con proyectores de diapositivas, objetos de material reciclable, sillas, papel periódico y vidrio. 41 Salón “Nacional” de Artistas, Urgente Cali. Colegio de la Sagrada Familia, Calle 3 Oeste No. 3-20, Cali.

viernes, 30 de enero de 2009

41 SALÓN NACIONAL DE ARTISTAS, NUEVA CURADURÍA EN CALI


Artistas Antioqueños Frente al Salón Nacional

Como artistas de la Curaduría Confluencias. Arte-Ciudad, tuvimos la oportunidad de participar en el 41 Salón Nacional de Artistas en Cali, ante el cual nos permitimos expresar distintas opiniones, coincidiendo en muchas de nuestras apreciaciones individuales sobre ésta experiencia:

Una mirada general

El Salón Nacional de Artistas ha fundamentado a lo largo de varias décadas la posibilidad de dar cuenta de los procesos artísticos a nivel nacional, como parte de las políticas culturales del Estado. En sus últimas versiones ha sido necesario cuestionar los problemas que como institución ha enfrentado a través de su historia, por lo que la reinterpretación general que aporta ¡Urgente! en esta nueva versión del 2008, se hace en un primer momento interesante al posibilitar la apertura de nuevos horizontes que potencien este espacio, permitiendo la entrada de artistas, proyectos y procesos internacionales que enriquezcan los procesos desarrollados a nivel nacional, así como la difusión y promoción de los artistas locales que pueden ser vistos por curadores y artistas de otras esferas.

Pero, más allá de reconocer que la intencionalidad de la Nueva Curaduría está bien fundamentada, si a las Curadurías Regionales no se les da el mismo nivel y respeto, como sucedió en Cali, y si las condiciones de espacio, producción, promoción, recursos y montaje son totalmente diferentes para los unos y los otros, difícilmente se pueden realizar proyectos y presentar exposiciones que den cuenta a cabalidad del trabajo realizado en los Salones Regionales. Por ello, sin desconocer la trayectoria de los artistas nacionales e internacionales participantes en la Nueva Curaduría, no logramos, sin embargo, entender lo que pasó con las curadurías regionales, que quedaron totalmente minimizadas.

La estructura general del 41 Salón Nacional de Artistas en Cali presentó un carácter centralista, donde hubo un total y evidente desequilibrio entre el manejo y la disposición que se le dio a los Salones Regionales con respecto a la “Nueva Exposición” realizada por el Comité Curatorial de ¡Urgente!, que más que generar un diálogo horizontal entre la producción artística regional, nacional e internacional, presentó un “Gran Evento de Carácter Internacional” que excluía los diversos procesos de los Salones Regionales de Artistas iniciados durante el 2007. Podría pensarse que esta exclusión sería obvia, ya que difícilmente los Salones Regionales estarían a la “altura” de lo “mejor del arte contemporáneo” y “el arte más provocativo a nivel internacional”, como el texto curatorial de ¡Urgente! lo sugiere, llevándonos a preguntar: ¿Era el Salón Nacional el espacio indicado para excluir los Salones Regionales, base misma del evento que contaba con procesos investigativos iniciados por los menos 2 años antes?

Sólo observando el material impreso que produjo el Salón (las postales de invitación, el periódico ¡Urgente!, la Guía general, etc.), se hace evidente la invisibilización que sufrieron los Regionales, donde tan sólo los artistas de la Nueva Curaduría tuvieron la posibilidad de ser nombrados, mientras que, a manera de apéndice, se hizo referencia al título de cada Salón Regional y a su curador. Si a esto se suma la precariedad de los espacios asignados, la limitación presupuestal, el tardío inicio del montaje, la carencia de requerimientos mínimos para realizar un montaje sencillo (cintas doble faz, clavos, etc.), la situación se agrava, contrastando de forma radical con la Nueva Exposición que comenzó su producción y montaje por lo menos una semana antes, que contó con múltiples asistentes y disponibilidad de equipos; sin dejar de lado las bolsas de trabajo para los artistas invitados, la realización de algunas residencias artísticas y los generosos viáticos con que estos artistas contaron.

El caso concreto de la Curaduría Confluencias. Arte –Ciudad en ¡Urgente! Tanto la curaduría del Regional de Antioquia como los artistas hicieron un trabajo serio e intentaron presentar sus proyectos de la manera más apropiada, teniendo en cuenta el carácter del Salón Nacional de Artistas. En este sentido, a pesar de observar los primeros inconvenientes decidimos continuar, tratando de adaptarnos a las difíciles circunstancias, pero estas finalmente desbordaron las posibilidades de resolverlas:

El espacio asignado -el Museo de Arte Religioso-, no era un espacio adecuado para instalar las obras de 33 artistas, que finalmente se presentaron “hacinadas” (extraño señalar esto después de observar la infraestructura con la que contó el evento central, es decir, la Nueva Curaduría). Además el Museo en su condición de patrimonio histórico, no facilitaba el proceso de montaje (por los cuidados que había que tener con sus muros, techos y espacio en general que complicaba muchísimo el montaje de una muestra de arte contemporáneo), más aún cuando el tiempo que asignó la organización fue tan sólo de dos días para terminar de adecuar el espacio y realizar el trabajo museográfico.

La inmensa confusión en la producción, la logística y las comunicaciones del evento se reflejaron en los problemas que no se subsanaron para la apertura, en particular con equipos y plotters de presentación de cada sala -que aún no sabemos si se pusieron o no-. La ausencia de la persona encargada de la producción general del Salón Nacional, durante prácticamente todo el montaje de la Curaduría Confluencias. Arte-Ciudad, fue incomprensible, dado que su presencia en muchos momentos se hizo fundamental con miras a solucionar las dificultades que se presentaron. No obstante todas estas dificultades, resaltamos la labor de personas competentes y comprometidas como: Joao, Jonathan, Andrés, Daniela, Alexander y Giovanni, quienes con muy buena voluntad trataron de ayudarnos en todo lo que pudieron aunque los recursos y la cadena de las comunicaciones en todo el Salón Nacional fue muy complicada, y por lo tanto, llenar los huecos dejados por otras personas fue casi imposible. Asimismo, por la complejidad de todo el Salón, este equipo tenía que itinerar por muchas sedes.

Desde nuestra experiencia percibimos un escaso, por no decir nulo apoyo logístico para las intervenciones en espacio público, quedándonos sin saber si los encargados de coordinar esto en Cali informaron a las autoridades locales para la necesaria colaboración y seguridad de los artistas y de sus intervenciones, duda particularmente generada por lo ocurrido con la artista Laura Barrientos, quien tenía los permisos respectivos para la realización de su obra “Trapitos al sol” que fue tirada al Río Cali por la fuerza pública.

Por otro lado, el presupuesto al parecer no fue equitativamente invertido entre todas las curadurías y sus respectivos montajes, por lo cual sería muy importante, en aras de la transparencia, saber cómo se manejaron los recursos del evento que, creemos, evidenciaría el trasfondo real de todos los intereses que estuvieron en juego y a su vez demostraría la desorganización de este evento al cual se le quiso dar una gran envergadura internacional.

Los artistas participantes en la Curaduría Confluencias. Arte-Ciudad fuimos seleccionados con el riguroso criterio de la artista y curadora Gloria Posada, que obedeció a los lineamientos trazados en su investigación realizada desde años anteriores sobre las relaciones Arte-Ciudad. Consideramos que el Regional de Antioquia hizo una convocatoria amplia que incluyó artistas emergentes con obras y proyectos de factible realización, invitó artistas de trayectoria que han trabajado lo urbano desde hace 30 años, y asimismo, participaron universidades con curadurías autónomas, y todo se hizo con un sentido de respeto, equidad y diálogo, sin concesiones facilistas, generando un cruce y una confrontación real entre los artistas.

Respecto al debate generado sobre el Salón Nacional, nos unimos a lo dicho por Rafael Ortiz y preguntamos: ¿Fue acaso el 41 Salón Nacional de Artistas o la Primera Bienal de Cali? porque es aquí donde se evidencia el trasfondo político que tiene el evento, con miras a posicionar a Cali en el panorama internacional, interés válido para la ciudad, pero ¿de qué forma? El error de la Organización se manifiesta precisamente en la cuestión nominal, ya que no entendemos por qué continuó designándose como Salón Nacional de Artistas, si en realidad el único interés de su Comité Curatorial era el de promocionar de forma ambiciosa la Nueva Exposición, sin importar lo que sucediera con los Salones Regionales, que como ya lo hemos planteado era su base misma. Surgen nuevamente preguntas como ¿Tan sólo se conservó la denominación “Salón Nacional de Artistas” para acceder a unos dineros oficiales y a una plataforma institucional que permitiera difundir y gestionar el nuevo evento?

Creemos también que tanto los curadores como los artistas que participamos de los Salones Regionales cometimos un error: haber hecho parte de esa falacia denominada 41 Salón Nacional de Artistas, y validar su realización. Tal vez, nos dimos cuenta tarde porque ya nos encontrábamos en Cali y todo se nos presentó sobre la marcha, sin tiempo para detenernos a pensar y tomar otra decisión. No olvidemos también que a esa altura ya los curadores habían firmado contrato y de no haber participado estarían, con seguridad, enfrentando un problema legal.

En resumen, el 41 Salón Nacional de Artistas fue sumamente excluyente por parte de sus organizadores y directivos, donde vemos que este híbrido, Salón Nacional con invitados extranjeros, quedó sin digerir, se convirtió en un experimento fallido. Aunque es importante, como ya los hemos dicho, el diálogo con los artistas invitados, nacionales e internacionales, siempre y cuando exista una real confrontación e interlocución en igualdad de condiciones, que sea enriquecedora del proceso artístico tanto para Cali como para el resto del país, como estaba propuesto en las mesas redondas con los invitados, convocadas en el programa para el 20 y 21 de noviembre (“Mesas redondas con artistas invitados. Mayor información en http://www.urgentecali.org”), evento que nunca se realizó y que fue re-programado cuando los artistas y curadores ya habían viajado a sus respectivas ciudades. Finalmente, mesas redondas de las cuales se sigue excluyendo a los artistas y curadores de los Salones Regionales ¿O acaso se ha programado alguna mesa redonda con ellos?

Firman: Fernando Arroyave, Nadir Figueroa, Patricia Londoño, Albany Henao, John Mario Ortiz, Jonathan Carvajal, Luz María Piedrahita, Laura Barrientos, Mauricio Carmona, Lina Duque, Andrés Vélez, Sergio Giraldo.

Fotografías: ©Hugsh, 2009. 41 Salón Nacional de Artistas, Urgente Cali. Aspecto montaje Salón Regional, Zona Oriente, Curaduría Región Imaginada del Equipo Curatorial Coordillera.

Tomado de esferapublica: http://esferapublica.org/nfblog/?p=1508

jueves, 15 de enero de 2009

EN CALI, LA CUESTIÓN DE LA IMAGEN: 41 SALÓN “NACIONAL” DE ARTISTAS

Entre el melodrama y la memoria
Por. Victor Hugo
“La memoria es un proceso abierto de reinterpretación del pasado, que deshace y rehace sus nudos para que se ensayen de nuevo sucesos y comprensiones. Es la laboriosidad de una memoria insatisfecha la que no se da nunca por vencida, la que perturba la voluntad de sepultar oficialmente el recuerdo como depósito fijo de significaciones inactivas: una memoria tironeada entre la petrificación nostálgica del ayer en la repetición de lo mismo y la coreografía publicitaria de lo nuevo que se agota en las variaciones fútiles de la serie-mercado”. Nelly Richard
La obra “Compasión histérica” [1] nos muestra una serie de rostros en primer plano de actrices reconocidas de melodramas (Telenovelas), con un apasionado entusiasmo por la fervorosa histeria o la impostura ficticia que arde en el anhelo por pretender una demostración de su codicia histriónica, como seguramente se lo demanda el libreto y la caracterización que el personaje hace en ese momento preciso de la escena.

Por su parte, “Retrato Colectivo Presidentes”, también nos acerca a los rostros en primer plano de quienes han sido los últimos huéspedes de la Casa de Nariño y caníbales del poder en nuestro país, quienes nunca posaron colectivamente para su retrato, porque mantienen un enconado odio y las más irreconciliables disputas ideológicas, aunque siempre sirvieron y servirán a los mismos intereses, no importa que se llamen: Gaviria, Samper, Pastrana o Uribe.

Melodrama y política

Estas obras, también, nos recuerdan un capítulo más de la novela política nacional: el Proceso 8000, que sólo dejó algunas canciones que le hiciera el compositor Jairo Valera a los señores del narcotráfico; además, de dudas y un manto de impunidad que encubrió a sus verdaderos responsables.

Mientras los único que conocen la verdad, los Rodríguez Orejuela, guardan silencio porque al parecer negociaron sus condenas en las Cortes norteamericanas con la información de los políticos colombianos involucrados con el Cartel de Cali.

En este melodrama uno de sus protagonistas fue Fernando Botero Zea, hoy refugiado en el Distrito Federal de Ciudad de México y prófugo de la justicia colombiana por ser, según él, perseguido político. Al tiempo, que su padre, el Maestro Fernando Botero, esta empeñado que el país olvide, mientras realiza uno de sus mejores negocios: las donaciones.

Por un lado, hace un ejercicio de asepsia sobre el apellido de su grupo familiar y, por otro, recibe por partida doble jugosas ganancias económicas, con las exenciones de impuestos por sus donaciones y vuelve a ser titular de primera plana en la prensa especializada.

Todos estos hechos, que parecen los típicos de una campaña de marketing, sin duda volverán a cotizar su obra en los mercados internacionales, a raíz del más afanado acto de “altruismo” artístico que en los últimos años haya protagonizado artista alguno en nuestro país. Buen negocio.

Así tal vez logremos olvidar y ser indulgentes con los actos de su hijo, Fernando Botero Zea, hoy prófugo, y con la lavandería de dólares que instalaron en la Campaña de Samper Presidente, durante 1994.

Colombia olvidará pronto la cajas forradas en papel regalo repletas de millones de pesos que entregaban en la Campaña, para comprar votos y aceitar la maquinaria electoral del Partido Liberal, con los dineros del Cartel de Cali; por esos días el compositor caleño Jairo Valera y su Grupo Niche cantaban al país de las fiestas, el olvido y la doble moral; al tiempo que escuchábamos la defensa del entonces Ministro del Interior Horacio Serpa Uribe ante la amenaza de destitución cargo del Presidente y su exaltado show retórico, que terminó con la cómplice absolución de Ernesto Samper Pizano por parte del Congreso de la República, cuando la evidencia era contundente.

Histerias en primer plano

Son dos obras diferentes, que se encontraban una al lado de la otra, planteándose sus propio dialogo y esquivándose la mirada. Al tiempo, el público se preguntaba que tenía que ver una actriz con los presidentes.

Tal vez no falto la señora que pensó, que la obra desenmascaraba un idilio amoroso entre alguno de estos personajes públicos o que seguramente nos mostraba una historia idílica no contada al país ni registrada por la sección ligth de algún noticiero o revistas de farándula. Quizás, una de esas damas evocaba algún capítulo de la telenovela que vio la noche anterior.

No obstante alguien pudo asomarse a la reciente y desastrosa historia en la que nos encontramos sumergidos, en medio de las trampas del poder, la más absoluta impunidad y el encubrimiento de los medios de información.

Eso sería mucho pedir, pero es posible que hayan aflorado de la memoria la provocación a la que nos expusieron las dos obras; mientras, que para algunos todo sigue igual y nada pasa en el país de la Seguridad Democrática, mientras los medios trasmiten la guerra y cuentan diariamente palestinos asesinados, el presidente Álvaro Uribe Vélez recibe en Washington, de las manos de Bush, su condecoración a la obediencia infame y al encubrimiento homicida.

A la vez, la iglesia colombiana sigue el juego cómplice, porque sobre ella también recae la responsabilidad histórica de la violencia, pero sigue empeñada en esconderlo elaborando discursos sobre la paz y reparte bendiciones a los dueños del país, los mismos que siempre han negado la subsistencia digna de los trabajadores colombianos y los esclavizan con salarios de hambre.

Pero no importa, que todo siga igual y más bien cállese antes que vengan por usted y se configure otra ejecución extrajudicial (falso positivo), porque aquí se premian las canciones de Jairo Varela como antídoto contra el dolor de la muerte que promueven el consumo ligero; además, de las masacres, los asesinatos selectivos, las andanzas políticas con los narcoparamilitares, bajo el abrazo encubridor del Estado paisa, obstinado indefinidamente a la pirámide que en la actualidad se encuentra en el poder. ¡Qué vergüenza!

41 Salón Nacional de Artistas: Carolina Zuluaga. Obra: Compasión histérica(Izquierda). Video instalación, 2007 (Colegio la Sagrada Familia, calle 3 oeste No. 3-21, Cali). Intervención: Victor Hugo Pablo Tamayo. Obra: Retrato Colectivo Presidentes (Derecha). Video instalación, 2007 (Colegio la Sagrada Familia, calle 3 oeste No. 3-21, Cali).

Fotografía: ©Hugsh, 2009. En primer plano.

Nota

[1] La obra “Composición histérica” hacen parte de la investigación curatorial de la zona centro, realizada por los curadores Claudia Salamanca y Andrés Gaitán: “El espejo ni sí ni no sino todo lo contrario” y se encuentra dentro del eje de la “Imagen En Cuestión” del 41 Salón “Nacional” de Artista, Urgente Cali.

lunes, 29 de diciembre de 2008

CALI ES CALI, 41 SALÓN NACIONAL DE ARTISTAS





La Feria: Arte y Cultura, Definición o Simulación
Por Victor Hugo.

Frente al periodo que se avecina de ferias que se cruzan por las calles y los caminos del país, nos preguntamos: ¿Qué hay detrás de las ferias? Pan y circo para el pueblo, señalaba el emperador romano.

Nuevamente, es la presencia de las fuerzas del mercado, la tendencia global que intenta acelerar el consumo en medio de la actual recesión económica por la que atraviesa el mundo, y en especial, el país, que sigue inmerso en la exclusión paulatina de amplios sectores de la población y el marginamiento en el que diariamente crece la pobreza extrema, los altos niveles de necesidades básicas insatisfechas y un grupo humano flotante que habita en las calles, donde hace tránsito la desesperanza y la violencia.

Por otro lado, está la influencia del mercado sobre la cultura, a la hora de pensar en la Feria, no debería crear asombro alguno. Y es que, desde hace más de una década y bajo lo que llaman hoy, con mucha resonancia y soportado en los conceptos de la escuela del neoliberalismo económico: Responsabilidad Social Empresarial, intentan quedar en tablas, mientras esclavizan nos dan analgésicos para el dolor y emergen entre nuestras cenizas como los altruistas de buen corazón, emulando ejemplos como el de Teresa de Calcuta, que no hubiese sido posible sin la pobreza a la que condenan hasta los libros sagrados, porque resulta que hoy los pobres son necesarios, para el premio Nobel, las condecoraciones de la ONU y del Congreso de la República.

Pero esta concepción de la Responsabilidad Social Empresarial no es más que otro mecanismo comercial de las corporatoracia y conglomerados económicos, quienes recorren el país disputándose el territorio colombiano para ofrecerse como patrocinadores de las festividades populares, festivales, bienales y concursos, etc. De esta forma, estos emporios han sido los responsables de generar valores artísticos amarrados a la elasticidad de la oferta y la demanda; además, han impuesto los patrones de diversión y entretenimiento, y han creado estéticas que están definiendo, de alguna forma, la producción artística colombiana.

El Vallenato

Con sólo observar la industria fonográfica del país, podemos avizorar cómo se ha montado todo un sistema de explotación de ritmos musicales autóctonos, que, como el vallenato, creó una subcultura que, en la actualidad, está asociada a una estética que promueve una cosmovisión del mundo conformista y, en momentos, medio agónica de lo que significa el amor desde la perspectiva del hombre, que intenta vender sus afectos a partir de pobres y primarias metáforas.

Vallenato, que dicho sea de paso, ni siquiera alcanza a ser folclor, porque, según el Patronato de Artes y Ciencias del país, se define como folclórico cualquier manifestación cultural que se mantiene en el tiempo por un periodo de 100 años, y esta aún no los tiene.

De otro lado, el vallenato que se escucha en las ferias del país defiende una postura ideológica desde el establecimiento, su statu quo; pero también hay que recordar que hizo parte de las primeras bonanzas económicas del país: la marimbera, de la que gozó el Mandato Claro de Alfonso López Michelsen. El vallenato pasó de la vereda a los salones del jet-set criollo y alcanzó escenarios tan significativos como los de la Casa Blanca, la de Clinton y la de Bush, en el peor de los tiempos que ha vivido el mundo.

Sin embargo, en la actualidad, el vallenato se vende en las estaciones radiales asociado a la ranchera y los corridos mexicanos: “ranchenato” lo llaman, y esta tendencia musical expresa en toda su magnitud la barbarie que se pasea desde el Congreso de la República, la Casa de Nariño y por cuanto camino de vereda hay en el país, y que no es más que la manifestación de las historias de horror en las que estamos sumidos los colombianos por efectos del narcoparamilitarismo y el juego del poder.

Feria y Simulación

Frente a estas realidades, es claro que a los diferentes sectores económicos les interesa mantener dentro de su plut de caja un rubro específico para el apoyo, promoción y publicidad de las ferias del país, que por partida doble, les genera exención de impuestos, mercados y posicionamiento de marca, lo que se convierte en un negocio con mínimo riesgo y una tasa de retorno que multiplica exponencialmente cualquier inversión, en medio de una economía, que en los últimos siete años, creció sin generar un solo empleo estable, como lo muestran claramente las cifras macroeconómicas.

Por eso, la feria no es más que un mercado para el posicionamiento, la distribución y un mecanismo de marketing que está guiando los intereses de las grandes empresas, los medios de información privados, sectores privilegiados e institucionales, quienes se lucran de la alta rentabilidad, presentando los productos artísticos como un sello de marca, mientras que los mass media continúan leyendo el guion que desde las oficinas de prensa les diseñan las multinacionales y la Casa de Nariño.

Desde esta perspectiva, es fundamental abordar la realidad para explorar y reflexionar sobre cómo el mercado estructura, organiza y dirige la producción y el consumo de la cultura y el arte. De tal forma, que para ninguno es un secreto la influencia creciente de las nuevas tecnologías de la imagen y, por otro lado, del valor agregado de amplio margen de ganancia que deja el ejercicio creador y su producción cuando está inmersa en los mercados.

"Cali es Cali", la obra

Hoy prefiero a la Cali que es Cali, la de la salsa multitonal, bellamente soñadora, absolutamente propositiva a los cuatro vientos, donde se corean las ganas y no se disimula el sudor que provoca el aliento, donde se expresa la libertad de un baile que se despliega armónicamente en las figuras que intentan atrapar la sensualidad del espacio y jugar sin la simulación del que espera.

Por eso, prefiero a la Cali que es Cali, la de la salsa multitonal, y no a la Cali que amalgaman con el vallenato sinuoso, de pasos que se esconden detrás del cuerpo, que disimulan la cadencia y buscan la sensualidad de una música pobre en expresiones y sin diversidad alguna. Qué lástima que hasta en eso hayamos perdido la identidad, porque Cali era expresión de salsa, del Pacífico, y no el eclecticismo sonoro del vallenato comercial, que nada tiene que ver con nuestro folclor, sino que se propone como un mecanismo más de adiestramiento y una estética para el control social.

Prefiero a la Cali de Aguaelulo, de champús y pan de bono; la de Juanchito y sus casetas de guadua de los años 70, donde los niños iban a observar por las rendijas a los salsómanos para aprender nuevos pasos; la de Macumba, Padilla y Chango. Pero, también, la de Monca Monca, El Infierno y El Escondite. Esa que esperaba la rumba de los domingos en Agapito, El Pailón, Don José, Monterrey, Tropicana, La Playa y La Cita, esa que se reunía en la complicidad de la tarde en el Parque de La Caña. La Cali que enamora y donde las mujeres no son como las flores, sino que son las flores. Prefiero la ciudad a la que le canta Teo Ramos en sus calles, la que se resiste, la que no miente como El Occidente, la que no es conservadora ni esclavista, donde el Pacífico recuerda a sus ancestros porque en esa Cali es donde: “¡Que Viva la Música!”, la de las andanzas de Clarisolcita, la bella. No la del falso eclecticismo impuesto por los medios de información para garantizar su rating y los contratos de publicidad.

De ahí que, pan y circo para los colombianos en estas ferias, donde no es extraño encontrar a un apasionado del vallenato escuchando su música y echando tiros al aire, al tiempo que suenan sus corridos mexicanos. Esta cotidianidad habla mucho de la estética que le fabricaron a los colombianos las multinacionales de la cultura y la diversión, que hace eco en las emisoras del país.

Mientras que la obra "Cali es Cali" es la vigencia de una bella historia, la de la Familia Angulo. La instalación, que se exhibe en el 41 Salón “Nacional” de Artistas, es de la maestra Liliana Angulo, pero en el video son protagonistas los de la vieja guardia, nuestro último bastión que defiende la identidad: Leonor Moreno, madre de la artista, y Jhon Humberto Angulo, su hermano, quienes nos muestran la posibilidad no de recordar el pasado, sino de reivindicar este presente de que Cali es Cali.

A Ezequiel Romero (Cheque)
con quien disfruté escuchar salsa en Barrancabermeja, 
nuestro eterno bibliotecario y contador de historias, 
uno de los pocos que dejaron morir de viejo.

Liliana Angulo. Obra: Cali es Cali, 2008. Instalación, video, sonido y fotografía (Colegio la Sagrada Familia, calle 3 oeste No. 3-21, Cali). 

Fotografía: ©ArtistasZona, 2008, 41 Salón Nacional de Artistas.

domingo, 14 de diciembre de 2008

41 SALÓN NACIONAL, A LA SAGA: DEAMBULANDO POR LOS BARRIOS DE MI CIUDAD

 
En pocas palabras  
Por. Rafaela Gómez

Señora Laura Barrientos:

Estoy acabando de colgar en mi ventana parte de mi vida, pero no sé si esta es mi vida.

Sabe, es una tarde de domingo, en la que los trapitos no salen al sol, en la que celebramos la Inmaculada Concepción, y coloque en la puerta de mi casa la bandera de la Virgen, porque la de Colombia en las fiestas patria me da miedo sacarla no va y sea que me cueste la vida; porque en mi barrio el tricolor no se sabe aún a que bando pertenece desde la campaña del presidente Álvaro Uribe Vélez, aunque yo vote por él. Se veía tan lindo.

Ahora lo único que veo es la mano firme que nos mantiene en la pobreza y su corazón blando con quienes se llevaron muchos niños del barrio para después aparecer en las fosas comunes, eso que le llaman falsos positivos o como nos dijo el abogado ejecuciones extrajudiciales; como la del hijo de Doña Toña, que aún se niega a ser un muerto más para nosotros, el fue encontrado en Ocaña con una bala en la cabeza, vestido con prendas militares y botas de un número menor al que calzaba.

Imagines usted, como debería un muchacho andar si su número eran 41 y las botas de caucho con que lo mandaron a ese hueco eran 38. Lo recuerdo bien, porque acompañe a su mamá hasta Ocaña. Quien más sino yo, que soy una madre cabeza de familia con dos bebes y que por semanas no consigo que hacer, pero mis vecinas me ayudan y de vez en cuando me mandan la media libra de arroz y los $500 pesos de aceite para que comamos con mis niños.

Señora Laura, el señor Victor llegó a mi casa con la cámara y me dio desconfianza, pero me mostró su ropita colgada en un puente, dizque era una obra de arte. Francamente me reí mucho. Debiera venir a mi barrio y para que se diera cuenta de las miles de obras que tenemos para mostrarle. Eso de la policía lo entiendo, porque ellos siempre andan ofendidos con nosotros. Cuando pasan por el frente de mi casa me miran feo, no sé de que sospechan de mi, pero sospechan.

El señor Victor, dijo que su ropita era una obra de un Salón de Artista, déjeme decirle, que no he visto eso en las noticias y que lo que más me entretiene son los chisme de los artistas, pero no he visto nada de esos artistas a los que usted pertenece. Me da risa, es que si usted es artista con esas ropas y no se le ocurrió más que colgarla en un puente, por eso salieron los del CAI enseguida. No se de que artista es usted.

Pero el señor me dijo que le escribirá algo para ponerlo en internet y yo lo acompañe a la sala de computadores del barrio para que lo hiciera, pensé que me estaba mamando gallo; además, pude ver la fotografía de mi casa ahí y me pareció linda con ropa y todo. Así que escribí algo para usted. Es que esas cámaras ya no son las de antes, toman una foto y las podemos ver de unas.

Bueno señora Laura, creo que me alargue, yo la invitaría a mi barrio para que tomara las obras que tenemos colgadas en las ventanas y nos riéramos juntas de eso que ustedes le llaman arte.

 Fotografía: ©Hugsh, 2008. “Trapitos en mi ventana”. Barrio Café-Madrid, Ciudad Norte de Bucaramanga. Referencia a la obra de la Maestra Laura Barrientos, “Trapitos al Sol”. 41 Salón Nacional de Artistas, Urgente-Cali.

jueves, 11 de diciembre de 2008

EN CALI, 41 SALÓN NACIONAL: MASS MEDIA URGENTES



El Salón Invisible
Por. Victor Hugo

Dentro de la cultura light que imponen los medios comerciales de información en el país, hoy en manos de las multinacionales españolas, Grupo Prisa y el Grupo Empresaria Antioqueño, su construcción de la actualidad cultural pasa por el concepto del show, que es presentado discursivamente con escases imaginativa y una exigua capacidad de entender y poner en contexto las diferentes expresiones artísticas y prácticas culturales de nuestra nación.

De ahí que, la nación no se expresa ni se siente representada por los medios; pero, donde reina el silencio cómplice y los intereses de las grandes Corporaciones; estos medios son espacios donde se construyen simulaciones y se allana la memoria, se decreta el miedo y se comparte el poder con un gobierno que siempre mira de soslayo la realidad, para polarizarla y condenar a sus contradictores.

Por eso, es comprensible que el 41 Salón “Nacional” de Artistas, no haya sido un hecho que construya actualidad ni la posibilidad para generar otros diálogos en los medios de información. A ellos, no les importa, mientras no sean los protagonistas ni les sirva para vender ideológicamente las maravillosas bondades de este Estado de la Seguridad Democrática.

En los medio comerciales de información los artistas son sólo hechos visibles cuando se pliegan al discurso del poder, a sus campañas de Responsabilidad Social Empresarial o hacen parte del negocio en los grandes circuitos económicos del arte.

Desde otra perspectiva, la historia del arte nos advierte que durante gran parte de su paso por la contemporaneidad, el arte siempre ha resurgido de los sectores asociados al poder, es decir, la imagen que subyace de lo mediático y se ancla como mercancía.

En esta circunstancia, los públicos siempre han sido parte de los sectores económicamente poderosos de la sociedad, es decir, su gente elite, de su gente de bien; estos mismos lo consideran como un producto de marca más, del que solo ellos tienen la posibilidad de uso entre la más absoluta y preciada exclusividad.

Por eso, hay que decirlo claramente, que mientras la cultura y el arte haga parte de la elasticidad de la oferta y la demanda del mercado y represente intereses económicos (precisa John Berger), estaremos fragmentando cualquier posibilidad de expresión.

De igual manera, dominara en la sociedad los referentes simbólicos creados por las multinacionales que nos adiestran en la noción de lo que significa actualidad y la imagen. Hecho, que no permitirá hacer de la cultura y el arte un espacio para la inclusión, sino que cada día profundizará la exclusión, donde los Reyes, serán la burda caricatura que presentan los medios de lo que es la cultura popular y donde los ricos son pobres en expresión y los pobres estarán pletóricos de venganza, con la que el poder se burla de su "ignorancia"; por eso, es así como presenta la televisión colombiana las diferencias y desigualdad social.

Frente a estas estrategias mediáticas no existe ninguna posibilidad de poner en escena otros saberes y la conjunción polisémica de otras miradas, que desde lo local y regional se vienen propiciando y que quizás, aún no están contenidas en la producción de imágenes del 41 Salón “Nacional” de Artistas, pero que se viene desarrollando con la permanente investigación de los creadores colombianos. Esos mismo que los medios de información invisibilizan, como lo hacen hoy con la nación.

 El único espacio público que existe hoy es el centro comercial, puntualiza José Saramago al criticar nuestra sociedad actual y la globalización de la pobreza. A veces parece que nuestra mirada se reduce la iconografía de la opulencia que intenta construir unos puentes sobre la miseria de los demás.

Fotografía: ©Hugsh, 2008. El Periodista Richard Gracía del Telenotiero CNC, Televisión por Cable del Valle, realizó varias entrevistas a los creadores de la zona oriente.

lunes, 8 de diciembre de 2008

EN CALI, 41 SALÓN NACIONAL: DIÁLOGO CURATORIAL

 
Aunque el silencio espera  
Por. Victor Hugo  

¿Qué nos deja perplejos del lenguaje? Su metalenguaje, ese que no asiste a clase ni se escribe en el tablero como una mónada; ese que no se pasea por la vecindad que detenidamente espera como la afanosa curiosidad del judío, su secreto. Pero, que toma su tiempo, su leva: Así repetíamos en la Concentración Central Integrada de Barrancabermeja, cuando nos perdíamos entre las callejuelas y preferíamos ir a bañarnos al Caño Cardales que escuchar la misma sopa de Coquito de las normalistas-.

¿Qué nos deja perplejos a la distancia? Los gestos. Esos que a través de los estudiosos de la antropología, la semiótica y la etnografía, siempre han intentado descifrar el lenguaje de las tarde lejos de casa: Así sea de más o menos 4.600 millones de años A. de C., que curioso, lo mismo hubiéramos dicho hoy: -Tiremos leva, que el mar más tarde se eleva y marea.

¿Qué podría decir el arte? Ante la presencia, de un abecedario lejano que se interpela así mismo, su por[venir] que construyen sus propias imágenes y se burla de su historia. Esa de las que estamos ausente, diría R. Barthes, ante la dulce melodía del encuentro, donde te tomo a mansalva, sin que adviertas el amor de la luz y el desafío de tu silencio.

Al finalizar la inauguración de E-Flux durante el 41 Urgente Salón Nacional de Artistas de Cali, me quedó con una conclusión: Los gestos se convierten en el abecedario aprehendido de las imágenes y la complicidad del silencio, como este casual diálogo curatorial en el que intervienen Verónica Wiman(Izq) y Mariángela Méndez(Der).

Obra: E-flux Video Rental, Instituto Departamental de Bellas Artes de Cali, Av 2 Norte No.7N-28. 

 Fotografía: ©Hugsh, 2008. Diálogo curatorial.

EN CALI, 41 SALÓN NACIONAL: MARÍA JOSÉ DURÁN, PROARTES

 
Hecho urgente, refinada cortesía cultural  
Por. Victor Hugo

Ella es María José Durán, Directora Ejecutiva de la Asociación para la promoción de las artes, Proartes, fundada en 1979, y entidad que tuvo a su cargo la organización del 41 Salón “Nacional” de Artista.

La señora María José Durán, en una acto de la más refinada cortesía, sacó a empujones a un grupo de artistas de la Zona Oriente, el día viernes 21 de noviembre. Nuestro, pecado fue dirigirnos a Proartes, a gestionar la guía para nuestra Sala, quien en esos momentos se encontraba huérfana, de lo que ellos llamaron mediadores, que al parecer no es más que la tipica gianza de una exhibición que se respete.

Sin embargo, la respetable señora de la más alta sociedad caleña, seguramente pletórica de abolengos y linajes, de inmediato se paró de su escritorio y a empujones nos saco de su despacho. Esos fueron los actos urgentes de cultura producidos por los organizadores del 41 Salón “Nacional” de Artistas.

Inmediatamente, después de estos hechos, me le acerque y me identifique como periodista; luego, le pregunte su nombre y le manifesté que sólo quería realizarle una sola pregunta: -¿Por qué había sacado a empujones a los artistas santandereanos de su oficina? Fue cuando, la señora, en forma dubitativa, en medio de sonidos guturales inaudibles y monosílabos pastosos, no supo que decirme. Como de ahí en adelante, intuí que lo que seguía era la mentira y el frió acomodamiento de los hechos, di media vuelta y abandone el lugar, en medio de los gritos de la distinguidísima señora Durán, que con la histeria propia de patrona de la Hacienda valluna, intentaba imponer sus argumentos.

Posteriormente, me referí a estos hechos en una entrevista para un importante canal local de televisón por cable, fue cuando varios comunicadores sociales caleños me dijeron que la señora María José Durán, siempre se había distinguido por eso comportamientos, que ya eran típicos en la consabida dama. Por otro lado, varios creadores de las diferentes regiones del país, con los que tuve la gratísima oportunidad de conversar, siempre se quejaron de las funcionarias de Proartes.

En conclusión, no somos los únicos. Ahora, sólo permítanos dejarle una humilde sugerencia: -Por favor... Si quiere ser feliz en Cali, manténgase lejos de la señora María José Durán de Proartes. Finalmente, el día sábado apareció nuestra mediadora de la Zona Oriente, Ana María Jiménez, a quien le agradecemos su maravillosa labor.  

Fotografía: ©Hugsh, 2008. María José Durán, Asociación para la promoción de las Artes, Proartes, Carrera. 5 No. 7-02, Cali.

sábado, 6 de diciembre de 2008

EN CALI, 41 SALÓN NACIONAL: LOS LUGARES DEL CUERPO

 
Intervenciones y acciones: El arte y sus complicidades  
Por. Victor Hugo

Mi intención era redimensionar las obras, dejarlas pétreas, alucinantes y sin la avalancha de palabras y habladurías, negociando con el instante de su captura, como delincuente que atrapa su botín en medio de su clan-destina compañía: el artificio tecnológico, la cámara, y parte de mis fuerzas perceptivas, que se disputaban los lugares, las sensaciones y sus propias significaciones.

Este clandestino dejado a su intuición, historias y prejuicios, con la necesidad voyerista de copular la luz con la forma y mi desconsolada percepción de una obra, que me des-obra, me perseguía hasta los límites de lo legal, el texto curatorial, el que no me dejaba pensar y me intimidaba hasta el cansancio en medio de su metadiscurso. Alrededor, de la presa, de mi ansiedad, la exposición, que muchas veces fue ambigua, detenidamente ausente, localmente triste y macabramente grandilocuente, intentaba dejar una marca indeleble en mi retina y en mi cámara.

Mientras, que luchaba contra el supremo fascismo, el lenguaje corto y racional, con visos poéticos de unos curadores que siempre sentí lejos, afortunadamente. Creo haberme salvado de tanta reverencia y comunión.

Menos mal que antes de entrar a cada sala pronuncie la letanía que me enseñó mi primer muerto: Dale Señor el descanso eterno… Brille para ellos la luz acuesta… Dale Señor el descanso eterno… Brille para ellos la luz que cuesta (Así la pague la Alcaldía de Cali)… Dale Señor el descanso eterno... Brille para ellos la verdad que cuesta... Dale Señor la curaduría perfecta… Brille para ellos no más que esta. Amen  

Clandestino

Proponer imágenes y otras lecturas de las obras exhibidas en el 41 Salón “Nacional” de Artistas, necesariamente era la determinación, después que nos vimos siempre en la frontera del evento Internacional de Arte, desalojados de su significación e intervenidos meticulosamente por la mirada de quienes nunca se atrevieron a observar los lenguajes del país.

No obstante, también quedaba intervenir las obras quinésica y proxemicamente en su entorno, su acto hiperlocutivo, desde donde se pronuncian los primeros monosílabos que se objetivizan en la telúrica presencia de lo indecible, lo innombrable pero lo definitivamente deseable, cuando abre la antorcha Venus a la conquista ancestral de su luz cósmica, esa que no nos permite caer en la ceguera ni en la multitud analfabeta de la imagen, sino en los intersticios por donde conquistamos los lugares insospechados al deambular, sin la invitación trémula de quien quiere aventarnos al abismo de sus significaciones.  

En la escena

Mientras se inauguraba la obra E-flux Video Rental(EVR), de Anton Vidokle y Julieta Aranda, que nos invitaba a llevarnos a casa videos de alquiler gratuito, o observarlos en una sala de proyecciones públicas, en una videoteca que tiene por lo menos 850 videoarte que se han acopiado gracias a la colaboración de 400 artistas, curadores y críticos.

Fue ahí donde me detuve con la imagen marginal, la del entorno. Esa le dio la significación primigenia del cine-vientre-casa, el regreso, la luz ciega, el silencio y la palabra a media voz. La silueta que presagia la matiné, la calle meditabunda a la salida que me atrapa de tu mano, del resto de tu cuerpo, en el ritual donde desespero, que aún no entiendo, pero que por tiempos, me llevó los domingos reiteradamente a comprar las historias para que yo te viera a los ojos y me acercara al infinito pliegue de la curvatura de tus cuerdas, a la singularidad del universo con la que hoy se disputa mi recuerdo… 41 SNA, Urgente Cali.

Obra: E-flux Video Rental(Instituto Departamental de Bellas Artes de Cali, Av 2 Norte No.7N-28.  

Fotografía: ©Hugsh, 2008. Los lugares del cuerpo.

EN CALI, 41 SALÓN NACIONAL: ENTRE LA RISA Y EL DOLOR MANIFIESTO

 
Más que un performance  
 Por. Victor Hugo

Al salir de una exposición en una importante galería, que aprovecho el momento del 41 Salón "Nacional" de Artista, para inaugurar la exposición de una notable creadora colombiana, nos encontramos con este saltimbanqui argentino, de apellido Schneider, que vive en Cali y que realiza su acto en medio del fuego y sus antorchas.

Al terminar su presentación de 12 minutos, se nos acerco lo saludamos y nos mostró las marcas de cada una de las quemaduras de su cuerpo, que son un testimonio del dolor. Ese que causa sobrevivir en Latinoamérica.

Cabe señalar que esta fotografía no es una obra donde se simula el hambre de los demás, en medio de un precario performance que ni siquiera es capaz de hablarse así mismo. Al tiempo que, como ya lo había afirmado en el blog de Oscar Salamanca: “nosotros no hemos podido superar esta precaria atadura conceptual que se quedo en la postura de la pretensión alucinatoria del Performance como vía revolucionaria de transformación política” (1)

Este es un homenaje para nosotros, los que llevamos marcados el dolor de cada una de nuestras pobrezas y el hambre que nos sigue devorando en medio de la saña y la risa que encarna el neoliberalismo, el TLC y el robo permanente de nuestros recursos naturales por parte de las multinacionales europeas y norteamericanas; pero más grave aún, es la riqueza de nuestro banco genético, la biodiversidad, y los saberes ancestrales, que en la actualidad son expropiados por cuenta de las patentes.

Mientras que nuestros gobiernos son los primeros y directos cómplices de tanta iniquidad.  

Nota (1) [ON LINE] SALAZAR. Carlos. Hacia una noción poética cósmica de la política.

 Fotografía: ©Hugsh, 2008. “Improvisación”

EN CALI, 41 SALÓN NACIONAL: ¡EN RÍO REVUELTO…!

 
Pesca objetiva  
Por. Victor Hugo

Performance de los Maestros Emilio Esteban y Eduardo Estupiñan. ¿Qué pescamos? -Soledad... En el 41 Salón “Nacional” del Desencuentro… Sólo eso… Entre los avatares del 41 Salón “Nacional” de Artistas, en las discusiones que seguimos por los diferentes portales de internet y algunos blogs, alrededor de aspectos que adquirieron relevancia para los medios de información como la producción, más que lo curatorial, quienes decidieron darle toda la prelación y significancia a los invitados más que a lo nacional.

Dejando de lado el dialogo que podían plantear las regiones con respecto a su mirada frente al país y negando de paso la posibilidad del encuentro de los creadores colombianos. Parece que la consigna fuera: Divide y reinaras, vieja postura maquiavélica con la que se decide desde el poder.  

¿Por qué el Salón “Nacional” no está concentrado en el Colegio de la Sagrada Familia y si decidieron darle el mejor escenario a los amigos e invitados internacionales?

Fotografía: ©Hugsh, 2008.

Otra lectura: Vivencias de un encuentro


41 Salón Nacional de Artistas, Santiago de Cali
Por. José Ignacio Cáceres Serna
Consejero de Artes Visuales, Norte de Santander y Estado Táchira, Venezuela

Preciso es, reseñar los positivos adelantos que se han venido realizando en el seño del colectivo Ministerio de Cultura, Cancillerías, Embajadas, Secretaria Departamentales y Municipales, Fondos Mixtos, Universidades, Empresarios, Comerciantes y Creadores Internacionales y Nacionales, en la consolidación de las políticas públicas culturales en la evolución de la Ley 397, más como todo proceso que se construye paso a paso es necesario también, adelantar unas actividades por parte de todos los comprometidos en esta empresa nacional e internacional.

Reafirmando el acierto de al itinerancia por las regiones y las sedes Nacionales del Salón de Artistas, el cual oxigena los productos-procesos de los creadores más se hace necesario, que dentro del encuentro Nacional, se aporten a los artistas por parte de la organización del Ministerio y sus asociados, un conversatorio -foro- debate sobre los procesos departamentales, regionales para socializar y aportar conclusiones que re-definan los próximos y futuros salones, ya que siendo una nación multiétnica y pluricultural se hace imprescindible re-conocer los proceso y productos investigativos positivos o no, así como cualificar a los respectivos equipos curatoriales en esa gran búsqueda Nacional del detectar métodos, pedagogías participativas que coadyuven en el desarrollo de las comunidades en la solución de sus problemáticas, de cara al gran dialogo Nacional hacia la reconciliación, en el que las artes juegan un papel preponderante y fundamental en el mundo.

Importantísimo, además, el desarrollo de exposiciones con creadores internacionales y nacionales, los homenajes y demás actividades lo cual nutre el Salón Nacional de Artistas y al oficio creador, pero seria más entrañable para todos, si los artistas consagrados tuvieren un encuentro con los creadores nacionales que permitiera la ruptura del hielo entre los consagrados y las generaciones de relevo, se aligeraría así ese gran dialogo de discursos hacia la nueva Ley 397, en un nuevo siglo así como la apropiación de las nuevas lecturas de las artes universales las cuales requieren de un replanteo por parte de todas las entidades educativas dados los acercamientos entre los Ministerios de Cultura y Educación, vaya la sugerencia, para que la enseñanza de las artes espirituales, desde la educación básica, media, técnica, secundaria y por ende la universitaria.

Sabremos obviar las deficiencias del traslado de las obras a lo largo y ancho del país de más de un millón doscientos kilómetros, pero necesario es que las empresas de transporte contratadas por el Mincultura se especialicen en este “Arte” para evitar tanta “Masacre” de obras que tanta investigación y sacrificio requiere para su ejecución y justificar así el dinero invertido por concepto de los seguros pagados, pues las obras merecen un privilegio como tal, el acercamiento interinstitucional empresa de transporte Mincultura lubricaría toda la maquinaria de este propósito sociocultural.

Es de sugerir, recomendar, aconsejar que si se toman en cuenta estas apreciaciones y todas las que se encuentran en la red el próximo encuentro curatorial y nacional de artistas, mejorara sustancialmente para acercarnos aun más en el anhelo universal del dialogo hacia-para la libertad de la paz, que da inici0o en el interior de los corazones de todos y cada uno de los que conformamos el ideario de un mundo mejor, mediante la creación en el viejo oficio de las artes que universalizan a nuestra bien amada patria colombiana.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Un hecho urgente:







Trapitos al río (Reportaje gráfico)
Por Victor Hugo

Urgente y sin mediar palabra, en un acto típico de la Seguridad Democrática del actual gobierno de Álvaro Uribe Vélez, dos unidades motorizadas de la policía, llegaron el día 19 de noviembre a uno de los puentes de la Quinta con sexta, y descolgaron afanosamente la obra de la artista antioqueña, Laura Barrientos, que hace parte de la curaduría Confluencias Arte-Ciudad, de la zona centro occidente. Así se inauguró el 41 Salón “Nacional” de Artistas.

En ese preciso momento, un grupo de creadores de la zona oriente pasamos por el sector y en un acto de solidaridad apoyamos a la artista. Ella, en un diálogo de sordos, le intentaba explicar a la policía, de qué se trataba la obra y cuál era su intención. Igualmente, que su acción plástica, hacia parte del 41 S“N”A. Pero, entre más se le explicaban a los funcionarios policiales, menos entendían y en una actitud de dura cerviz, se negaron a dejar a la Maestra Laura Barrientos a continuar con su intervención en el puente.

Minutos más tarde, arribó un funcionario de la Alcaldía, quien también infructuosamente, trato de advertirles a los guardianes del orden de la seguridad democrática, que esta acción estaba contemplada dentro del evento del Salón “Nacional”. Sin embargo, los policías ya habían descolgado gran parte de la ropa, que fue arrojada al rio, en uno de sus típicos gestos de prepotencia y negligencia en cumplimiento de sus funciones. No satisfechos con eso, su extralimitación fue más allá, porque en un acto de urgente labor, regalaron parte de las piezas de la obra a un recliclador que pasaba por el sector, según denunció la artista.

Después de varias horas de discusión, los policías no dieron un paso atrás. A pesar de todo, ya el Alcalde, Jorge Iván Ospina, en la rueda de prensa que se desarrollaba en ese mismo momento en el Colegio La Sagrada Familia, había hecho referencia de este cuestionable momento a los periodistas; al tiempo, que los funcionarios de la convivencia pacífica, gendarmes del orden y el respeto (los policías), se negaron a dejar a la artista Laura Barrientos a concluir su obra.

Mientras tanto, nosotros los creadores de la zona oriente, estuvimos atentos a brindarle el apoyo y nuestra solidaridad a la artista, dado lo arbitrario y el desproporcionado uso de la fuerza del que hicieron gala los funcionarios adscritos al Comando de Policías de Cali, que de forma urgente, con este hecho participaron el 41 Salón “Nacional” de Artistas.

Sin embargo, y a pesar del denodado empeño de los policías, la artista Laura Barrientos, logró cumplir su cometido, exhibir, aunque no todos, sus trapitos al sol.

Fotografía: ©Hugsh, 2008, Trapitos al sol.

martes, 2 de diciembre de 2008

La conversa


A propósito de Los Turcos
Por. Victo Hugo

En su empeño de re-construir la memoria de los lugares, a partir de sus protagonistas y de los hechos que produjeron los encuentros en esos espacios, el Maestro Jaime Iregui, estuvo haciendo una serie de grabaciones alrededor de la historia, protagonistas y un sin número de anécdotas que se que dieron cita en el Café Los Turcos de Cali (Av. 4N No. 10-118).

El café Los turcos es una de esas bellas ideas que tienen los artistas con la intención de prodigarse un lugar para la conversa, las complicidades y los proyectos conjuntos. Por este espacio pasaron gran cantidad de los artistas, diletantes e intelectuales de los años 70 y 80 de Cali.

Lo que lo hace poseedor de extraños pero musicales murmullos, ideas y consignas, que se repiten incesantemente en los oídos de quienes se toman el tiempo y el atrevimiento de sentarse a gozarse la tarde pacifica; pero, también, hay los que recogen, de vez en cuando sus pasos, y de los que nos juntamos a conocernos por simple y llana curiosidad. Los Turcos, es un sitio sencillo, que se encuentra en la zona de clase media de Cali, que sin ningún tipo de preámbulos acoge a sus intermitentes a sus visitantes.

Fue un encuentro muy bello entre un grupo de hermosas, inquietantes y embrujadoras damas caleñas. Sí, sólo como ellas saben serlo, y en las que se encontraba, Ana María Gómez, Cristina de Castro y María Vallejo, encantadoras todas ellas. Y, tres artistas santandereanos que quisimos conocer algo más de la ciudad, Rainier Céspedes y Victor Hugo.

Por supuesto que hablamos de todo y escuchamos atentamente algunas de las anécdotas de cómo se crearon Los Turcos y que Ana María conocía. Igualmente, rondamos los temas como el arte, su postura ética, las exigencias frente a lo contemporáneo y los museos. Pero lo más importante de haber pasado por el café, fue haber conocido una parte de la historia reciente de Cali y haber tenido el privilegio de conocer a las bellas damas.

Al finalizar, nuestro encuentro, Ana María Gómez nos acompañó al Instituto Departamental de Bellas Artes (Av. 2n No. 7n-28), para ver la puesta en escena de la propuesta del Maestro Iregui(En la fotografía). Le dejamos el link, de las conversaciones que se dieron en el Café Los Turcos.

http://museofueradelugar.org/archivolosturcos/?p=1

lunes, 1 de diciembre de 2008

Los curadores


Región imaginada se pronuncia

Apreciado Victor Hugo:

Me parece muy interesante el ejercicio de construir una memoria de lo sucedido en Cali. Comparto con Usted el sentimiento de soledad que generó la ausencia de espacios de discusión, en un evento con tales pretensiones lo mínimo sería apuntarle a un ejercicio teórico de carácter paralelo, tal y como sucede en muchas bienales.

Yo había preparado una conferencia presentando la obra de cada uno de los artistas de la zona oriente, pero desafortunadamente no existió el interés, ni el espacio para realizar estas actividades.

Le agradezco mucho que Usted pudiera colgar una imagen con mejor definición de la programación de conferencias del Salón, pues este material nunca llegó a nuestras manos.

Reciba un cordial saludo y una voz de estímulo para hacer de su blog un escenario abierto a la discusión permanente de los procesos artísticos que tienen que ver con la región.
Saludo cordial.

RICARDO RIVADENEIRA V.
Profesor Instituto de Investigaciones Estéticas
Universidad Nacional de Colombia

Fotografía: ©Hugsh, 2008.

La imagen


Erase una vez un Salón Nacional
Por. Victor Hugo

El último día en Cali, sábado 22 de noviembre, luego de saborear el calentao Donde la negra Margarita, caminaba cerca a Proartes y encontré esta paloma muerta sobre uno de los andenes de la entidad que dirige la organización del evento. Por eso, la propongo como la imagen del 41 Salón Nacional de Artistas.

Esta imagen es contundente y concluyente, casi presagia la realidad de nuestro Salón Nacional, que de ahora en adelante debería llamarse Salón Internacional o Global, según alguna opiniones que hemos escuchado.

Fotografía: ©Hugsh, 2008

¡Se busca Urgente!


Réquiem por lo académico: Homenaje simple
Por. Victor Hugo

Mientras los artistas de las diferentes regiones del país estuvimos en el 41 Salón Nacional de Artistas del 18 al 22 de noviembre en Cali, desapareció lo académico. Acto que parecer pudo ser deliberado, para algunos, o que nació por las descoordinación de quienes manejan su organización. Tal vez, sería un falso positivo anunciado en la Guía… Simplemente quedó la evidencia.

Texto Crítico: ¿Qué era urgente?





En el 41 Salón "Nacional" de Artistas
Por. Victor Hugo

Pasar a una mirada un poco más escrutadora del lo regional, desde los ejes curatoriales propuesto por los curadores nacionales (Oscar Muñoz, Wilson Díaz, Bernardo Ortíz, José Horacio Martinez y Victoria Noorthoorn), es necesario preguntarse por la capacidad que tiene el arte de representar, no sólo la región imaginada sino el propio discurso visual que generan como propuesta plástica cada una de las obras que se encuentran en las diferentes Salas del 41 SNA de Cali.

De otro lado, es importante observar lo regional dentro de lo nacional, en ese cruce de complejidades con que los distintos Proyectos de Investigación Curatorial abordaron cada una de las zonas del país. Entramado, difícil de asumir, dado que hablamos lenguajes y cosmovisiones diferentes, tenemos posturas conceptuales disimiles y, por supuesto, estamos en unas bioregiones configuradas por fuerzas perceptivas distintas y variables exógenas que han ido modelando el quehacer de los artistas colombianos.

Sin embargo, estamos allí, nosotros, los creadores, que nos dejamos sobresaltar por callejones, avenidas y parques vacios; al tiempo, que la espesas y sinuosas geografías que nos atraviesan, se confiesa y son el testimonio de muchas voces que hoy constituyen las historias o microhistorias locales; a su vez, esas palabras, diálogos y gritos que continuamente escuchamos en los meridianos de la piel, conforman sus propio manifiestos, que en cada momento se expresan en acciones de sinergia o resistencia que los ciudadanos anónimos, sin el show de lo mediático -como el fracaso de la marcha del pasado viernes que vimos en vivo y en directo por los mass media -, que producen frente a sus realidades. En medio de todo estamos nosotros, como espectadores o participes de una sociedad que, cada día es más fracturada por un centro, el mismo que sistemáticamente ha aniquilado, en los últimos 50 años, cualquier propuesta marginal. Mientras que, hoy le sonríe y cohonesta, ante la descentración de su propio eje, que se tomo paulatinamente el poder.

Hoy el centro, tiene dos ejes, dos fuerzas en disputas -La Bogotana y la paisa; pero la de Antioquia, está en el poder, la misma que hace alianzas burocráticas con los sectores conservadores y los terratenientes del país-; en esa multiplicidad de tensiones, que mediamente le sirve para mantener cierto espejismo de equilibrio; porque sino simplemente lo resuelven cualquier brote de inconformidad o discursos sospechoso, a punta de E+E=M(n) (Ejecuciones extrajudiciales elevada a la enésima potencia); también, usan el viejo truco, no de las cortinas de humo sino la de los tornados de información, de maniobras política, de compra de votos y curules, de movilizaciones orquestadas por sus medios de información, de fabricación de pruebas, declaratoria de estado de conmoción interna y cuanto mecanismos se le ocurra a los asesores de Uribe. En medio de este escenario político que algunos soportan y, muchos padecen. Es ahí donde están enclavadas las realidades de la sociedad colombiana, de todos, de sus creadores.

Mientras, que la curaduría nacional, nos intenta hablar de la imagen en cuestión, la cuestión es que la construcción de imágenes no pasa por esa refinada y “manierista” forma de entender lo contemporáneo, de pensar un país ni el Salón, que se supone refleja en algo a la nación. En este bello y elaboradísimo discurso conceptual, con que plantean la participación de artistas invitados –los internacionales y alguno que otro nacional-, todos ellos, por cierto, importantísimos, pero: ¿Qué tiene que ver eso con el Salón Nacional? ¿Por qué no abordamos ni discutimos lo nacional? ¿Qué paso?

Hay que señalar, que es muy importante, que en el marco del Salón podamos observar multuplicidad de propuestas, pero más que ello, era poder conversar con los artistas internacionales que las traían. Eso si era importante.

Pero escasos artistas internacionales estuvieron en Cali, y los que nos enteramos sólo los vimos pasar como anónimos o espectros, con mucha urgencia, por los pasillos del Colegio de la Sagrada Familia.

¿Para qué fueron a Cali los invitados, porque ni los organizadores, Proartes, ni los curadores nacionales, nos posibilitaron eventos para el encuentro y la discusión con este selecto e importantísimo grupo de artista internacionales y nacionales que nos dan cuenta en las obras que expusieron, seguramente, del estado del arte en otros escenarios? ¿A qué fueron? Pero, eso sí es muy importante, que conozcan y disfruten de nuestro país, claro que sí, felicitaciones.

Es más, realmente, es una vergüenza que no se produjeran eventos académicos, que nos permitieran a los creadores colombianos abordar cada una de nuestras preocupaciones o aunque sea realizar propuestas. Qué vergüenza, que estuvimos en Cali, y una semana después de la partida de muchos de los artistas, comenzaran los eventos académicos, que eso era a lo que íbamos la gran mayoría. Inexplicable, por demoledoramente cierto.

¿Qué era lo urgente en Cali? Montar nuestras obras y vernos partir, eso era lo urgente en Cali. Además, que les dejáramos los espacios desiertos para que las señoras, señorita y damas de la sociedad colombiana, “la gente de bien”, de apellido y abolengo conservador, tal vez, algunos galeristas, algunos críticos a los que se le pagan los pasajes y se le compra la reseña que aparecerá posteriormente en los grandes periódicos y, muchos pero muchos yupis, puedan pasearse por las salas del Colegio de la Sagrada Familia, sin la presencia molesta, irreverente e iconoclasta de algún artista que haya venido de las regiones del país. Tal vez, eso era lo urgente en Cali. Aún no sabemos qué era lo urgente en Cali, como si no fuera urgente discutir sobre el estado del arte en nuestro país. ¡Qué lástima!

No obstante, tenemos que continuar con la pregunta original: ¿Cuál es la capacidad de representación que tienen los creadores colombianos con respecto a sus regiones y al país? ¿Desde dónde habla el arte regional? De tal manera, que como no hubo oportunidad de hacerlo, ni siquiera de manera urgente, durante el 41 Salón Nacional de Artistas, seguiremos reflexionando al respecto y continuaremos desde el blog de artistaszonaoriente abordando críticamente lo que paso, porque recién aún estamos comenzando a disponernos en una actitud crítica frente al evento.

Fotografía: ©Hugsh, 2008, Cali urgente.

Así quedo la Sala





De Oriente a Occidente
Por. Victor Hugo

La Sala de la Zona Oriente, compuesta por las investigaciones curatoriales Región Imaginada, del Grupo Coordillera, y Voces-Acciones-Silencio: Libro de Artistas no declarados, de Integrarte, se abrió el pasado 19 de noviembre, junto con todas las demás muestras que conforman el 41 Salón Nacional de Artistas. Es importante señalar, que los curadores nacionales decidieron ubicarnos dentro del eje de Presentación y Representación.

Estos son aspectos generales como se montó la exhibición de nuestra Sala y en la que trabajaron arduamente, tanto los artistas seleccionados, como los curadores, Luis Carrillo y Ricardo Rivadeneira, de Región Imaginada.

Igualmente, fue intensa la labor de los Maestras(os) venezolanos Carmen Ludene Sánchez Zambrano y Juan Carlos Ojeda, del Libro de Artista.

Si pasa por Cali lo invitamos a que nos visite en el Centro Cultural Comfandi (Calle 8 N. 6-23).

Fotografía: ©Hugsh, 2008. La Sala.